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#ZonaLibre | Trump is back

El neoyorquino parece haber retomado una antigua carta que le funcionó por años y que aún tiene vigencia: el odio a los mexicanos.
mié 27 abril 2022 05:01 AM

¿Lo habíamos olvidado? Imposible. Donald Trump es un personaje que simplemente no se rinde. Su voz burlona volvió a retumbar, ahora para mofarse de Marcelo Ebrard, canciller de México.

En pleno mitin político, en apoyo de uno de los candidatos republicanos al Senado, dijo: “Vino el máximo representante de México justo debajo del más alto, justo debajo del jefe que resulta ser el presidente (mexicano)… Nunca he visto a nadie doblarse así. Entró y (Ebrard) se ríe de mí cuando le digo: ‘Necesitamos 28,000 soldados en la frontera, gratis’. Él me miró y me dijo algo como ‘¿gratis?’ ‘¿Por qué haríamos eso en México?’ Le dije: ‘Necesitamos algo llamado ‘Quédate en México’.

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El simple relato suena como parte de un guion de una película de Hollywood, pero continúa con una declaración aún más contundente, pues aseguró que él mismo amenazó al secretario mexicano con implementar el 25% de aranceles a todas las importaciones mexicanas si AMLO no desplegaba los soldados.

El magnate cerró el tema narrando que Ebrard contestó: “¡Señor, sería un honor tener 28,000 soldados en la frontera! ¡Sería un honor tener ‘Quédate en el Maldito México’! ¡Queremos tener ‘Quédate en México!”.

Pienso que es importante tomar en cuenta cada una de las palabras del testimonio de Trump, pues su escarnio contra el gobierno mexicano fue fuertemente aplaudido y apoyado por el público presente.

Ante esto, Ebrard respondió pronto –por causa del fuego amigo y los rumores de su salida al frente de la Cancillería-, pero sin rechazar que ese supuesto episodio hubiera ocurrido. En su cuenta de Twitter escribió: “…Es un hombre en campaña, agitando el anti-mexicanismo que lo caracteriza. Lo que nos califica son los hechos no sus dichos”.

A pesar de que Trump no ha claudicado políticamente, desde que salió por la parte trasera de la Casa Blanca, poco se había hablado en nuestro país del precandidato a la presidencia por el partido republicano en el 2024. Y no solo en México, el hecho de no contar con redes sociales populares –por su expulsión en Twitter, Facebook e Instagram- habían silenciado de alguna manera al polémico expresidente.

Sin embargo, el neoyorquino parece haber retomado una antigua carta que le funcionó por años y que aún tiene vigencia: el odio a los mexicanos.

Biden, ¿al rescate?

Ante las elecciones intermedias que sufrirá Estados Unidos en noviembre para renovar el Congreso, Trump se convertirá en el personaje más influyente de su partido, con la misión de apoyar a sus candidatos y arrebatar espacios a los demócratas.

Y aunque el presidente López Obrador señale que “no permitirá que México sea utilizado como piñata”, la realidad es que el discurso en contra de los inmigrantes, de los países latinoamericanos, ya se ha posicionado en todos los candidatos republicanos, que pelearán también por algunas gubernaturas.

Esta nueva arremetida de Trump tendrá una vigencia mínima de dos años más, pues cuando AMLO deje el poder, muy probablemente Trump estará en plena campaña para regresar a su antiguo puesto.

Esto son pésimas noticias para López Obrador y su equipo. Si durante dos años la relación con el polémico político fueron espinosas, ahora lo tendrá como un adversario más que no tendrá reparo por criticar a la llamada 4T, sumándola a su acto de stand up o monólogo, en una crítica constante para ridiculizar a nuestro país, como le funcionó siempre. Y ahora, él tendrá sus propios recuerdos, sean ciertos o no.

 

Esto, lo sabe perfectamente el presidente Joe Biden. No es ninguna coincidencia que el pasado 26 de abril, la Casa Blanca comunicó oficialmente que el próximo 29 del mismo mes, los presidentes tendrán una llamada oficial, sin detallar los temas a tratar.

Mucho tendrían que platicar, pero uno de los ejes más importantes estará centrado en la figura de Donald Trump y su discurso –refrito- de atacar al mexicano en Estados Unidos, para criticar el actual gobierno demócrata.

En México tendremos que acostumbrarnos de nuevo a este malestar que causan las disertaciones de Trump, llenas de xenofobia y antimexicanismo. Y aunque a Andrés Manuel insista en que el republicano “le cae bien”, la asechanza de la estrategia por parte del equipo trumpista será un constante dolor de cabeza.

Ni modo, Trump “is back” y esas no son buenas noticias.

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

 
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