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#ZonaLibre | La enfermedad de López-Gatell

La falta de empatía es una enfermedad permanente que mantiene invadido al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, quien ha cometido una nueva pifia declarativa.
mié 30 junio 2021 11:59 AM
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El subsecretario en entrevista en Canal 22.

“Es una mentira”, así se refirió el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell sobre el tema del desabasto de medicinas para niños que padecen cáncer en México.

Frente a las cámaras, López-Gatell cambiaba su semblante, de la seriedad al enojo. “(El PRI y el PAN) crearon esta fórmula de los niños con cáncer que no tienen medicamentos. Esta es una mentira, que no tienen medicamentos”.

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La retórica del zar anti-COVID en México continuaba en el programa Chamuco tv, transmitido por el Canal 22 y conducido por los moneros Hernández, Rapé y El Fisgón:

“Me gustaría aprovechar para hacer una especie de alerta, o por lo menos que quede registrado. Este tipo de generación de narrativas de golpe, a veces se ha conectado en Latinoamérica, en la historia de Latinoamérica, con golpe de Estado y esta idea de los niños con cáncer que no tienen medicamentos, cada vez lo vemos más posicionados como parte de una campaña, más allá del país, de los grupos de derecha internacionales, que están buscando crear esta bola de simpatía en la ciudadanía mexicana, ya con una visión casi golpista”.

Sin necesidad alguna de interpretar o cambiar en lo mínimo las palabras del funcionario público, el video de su participación sorprendió a cientos de miles de personas que han visto la incapacidad de López-Gatell para mostrar una pizca de empatía con las familias que diariamente luchan contra la despiadada enfermedad del cáncer.

En nuestro país, más de 28,000 familias enfrentan esta durísima realidad. Y no, lamentablemente, la falta de medicamentos para los niños pacientes no es un mito. Padres de niños con cáncer de diferentes hospitales del país, agrupados en el Movimiento Nacional por la Salud se reunieron el pasado 17 de Junio con autoridades federales, pero a dicha reunión no se presentaron ni el secretario de Salud, Jorge Alcocer, ni el subsecretario Hugo López-Gatell, tal como lo había prometido.

Despreciados por los funcionarios de primer nivel, los padres de familia fueron informados que el presidente Andrés Manuel López Obrador aceptaba que existía el desabasto, pero se fueron sin acuerdo alguno.

Dos semanas después, López-Gatell, en lugar de ofrecer resultados por la falta de medicamentos oncológicos, procedimientos y quimioterapias para los pequeños, prefirió mentir a nivel nacional asegurando que los medicamentos no hacen falta, pero fue aún más allá, llamando a los padres “golpistas”.

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Fuera de toda razón

En México, los políticos suelen hacer declaraciones que rayan en la estupidez. Sin embargo, en ocasiones, en lugar de ocasionarles problemas legales o despidos, el decir tonterías les ayuda para atraer atención.

Lo dicho por López-Gatell no solo debe indignarnos, molestarnos y ofendernos como sociedad, sino que debe preocuparnos y bastante. Las palabras y la manera de expresarlas, muestran de cuerpo entero a un funcionario público que no tiene el mérito, la visión ni el talante para continuar en su puesto.

Se nos ha repetido hasta el cansancio que el problema con la clase política mexicana es la corrupción. Nuestro cerebro puede hacer inmediatamente la imagen de un político robando dinero público o realizando negocios millonarios. Pero la corrupción no solo tiene que ver con robar.

La falta de empatía que muestra López-Gatell es una de las características de ciertos trastornos de la personalidad, como el trastorno narcisista y el antisocial.

Sin duda, es importante tener perfiles honestos como funcionarios públicos. Pero, ¿qué sucede con aquellos que no tienen la formación y la actitud para comprender el dolor y las peticiones justas de los gobernados?

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Ya hemos documentado las pifias y polémicas del subsecretario. Pero esta situación ha rebasado todos los límites de la razón. Increíblemente hay quienes apoyan sus palabras. ¿A qué nivel puede rebajarse una persona que además de apoyar a López-Gatell se lanza contra los padres de niños con cáncer llamándolos mentirosos y farsantes?

El pasado martes 29 de junio esos “golpistas”, como los llama López-Gatell, denunciaron haber recibido amenazas de muerte luego de la aparición del funcionario en televisión. ¿En qué pútrida situación vivimos? ¿Por qué Gatell no ha sido expulsado del gobierno republicano que López Obrador dice representar?

Y al final, solo quedan las poco escuchadas, pero potentes palabras de Israel Rivas, un padre de familia que no tendría por que defenderse, pero ante la enfermiza acusación del subsecretario, tuvo que dar la cara: "Nosotros no somos un grupo beligerante, no somos un grupo armado, no somos ningún grupo que pretenda derrocar a ningún gobierno, somos un grupo de padres y madres de familia... que la única pretensión que tienen es hacer cumplir un derecho. El derecho legítimo a la salud y a que los niños tengan sus medicamentos en tiempo y forma".

Si López-Gatell tuviera un poco de vergüenza y amor por su profesión, debería renunciar, sin embargo, la falta de empatía es una enfermedad permanente que lo mantiene invadido.

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

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