“No tengo listo mi testamento normal. Tengo una propiedad, que es un departamento de interés social en Santa Úrsula Coapa, pegado al exestadio Azteca. Es de mi propiedad porque realmente estoy heredando en vida a mis hijos, así pienso. Ahora las regalías del libro que obtuve también se las di a mis hijos”, comentó.
En el año 2022, el entonces presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reveló que ya tenía su testamento político, en el que incorporó una sugerencia sobre quién podría ser su sustituto en caso de faltar.
“Hice una recomendación respetuosa porque la Constitución establece un procedimiento para el presidente sustituto, sin embargo, son momentos delicados y apunté sobre cómo veía yo el futuro, cómo podría ser la vida pública hacia adelante”, detalló.
Su testamento político lo elaboró para que en caso de faltar, su ausencia no propiciara ingobernabilidad en el país. En el año en que el presidente informó sobre su testamento fue sometido a un cateterismo cardíaco en el Hospital Central Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional .
Sobre el testamento político, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no lo tiene preparado, pero tiene claro lo que se lleva uno, pero también lo que hereda.
“¿Qué se lleva uno al final?’ Lo que piensa la gente, su reputación, lo que piensan los hijos de su madre, sus nietos, y lo que piense el pueblo de México. Y ese es el mejor legado que se pueda dejar”, indicó la mandataria federal.