Rubén Rocha solicitó licencia como gobernador de Sinaloa el pasado 1 de mayo y el Congreso del estado nombró a Yeraldine Bonilla como gobernadora interina.
Días después, el secretario de Seguridad Omar García Harfuch informó que el gobernador tenía protección, pero aseguró entonces que no fue una petición hecha por Rocha.
"La seguridad del Servicio de Protección Federal, que pertenece a la Secretaría de Seguridad, hace evaluaciones de riesgo constantemente de diferentes funcionarios, algunos gobernadores o exgobernadores, cuando salen solicitan medidas de seguridad. En este caso no fue una solicitud, sino se recomendó que tuviera un cuerpo de seguridad. No es ningún dispositivo grande, son pocos elementos", indicó en conferencia de prensa el 4 de mayo.
Rubén Rocha es señalado por el Gobierno de Estados Unidos de dar protección a “Los Chapitos”, facción de Cártel de Sinaloa.
“Rocha Moya ha permitido a los líderes de "Los Chapitos" colocar a otros funcionarios corruptos en puestos de poder en el gobierno estatal y local de Sinaloa, así como en determinadas agencias estatales y locales encargadas del orden público. A su vez, los funcionarios alineados con "Los Chapitos" en la administración de Rocha Moya han protegido a "Los Chapitos" y sus operaciones de tráfico de drogas”, dice parte de la acusación de Estados Unidos.
De acuerdo con la presidenta, antes de las acusaciones de Estados Unidos, no se investigó a Rocha.
“No que yo tenga conocimiento”, dijo la presidenta.