Una relación de 11,162 millones de dólares
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum asegura que no ha habido una ruptura con España debido a que ha habido continuidad en la relación diplomática, en las relaciones comerciales y en el turismo continúan, fue un sexenio de impasse entre los dos países.
La relación con España es una de las más importantes para México. En 2025, el intercambio bilateral alcanzó 11,162 millones de dólares, una cifra que coloca al país ibérico como el segundo socio europeo de México, solo detrás de Alemania.
Este flujo representa apenas 0.9% del comercio exterior mexicano, lo que refleja una relación activa, pero lejos de los grandes motores comerciales del país.
En inversión, la historia reciente resulta más volátil, pues durante la administración de López Obrador, la inversión extranjera directa (IED) proveniente de España atravesó episodios de incertidumbre. El punto más crítico llegó en 2024, cuando el flujo cerró en terreno negativo, con una salida de 1,134 millones de dólares. Este comportamiento contrastó con el peso histórico del capital español en México.
En el acumulado de 1999 a 2025, España se mantiene como el segundo inversionista más importante en el país, solo detrás de Estados Unidos, con más de 80,000 millones de dólares. Su presencia abarca sectores clave, en especial energía, banca y telecomunicaciones.
La relación política marcó parte de esa volatilidad, ya que en el gobierno de López Obrador lanzó críticas constantes a Iberdrola, la empresa que mantenía las inversiones más altas en el país.
El mandatario señaló supuestos beneficios otorgados a la empresa durante la administración de Felipe Calderón y recordó que trabajó después en Avangrid, filial de la compañía en Estados Unidos. Aun con ese discurso, su propio gobierno concretó la compra de 13 plantas a la firma energética.
El cambio de tono llegó con la nueva administración. En 2025, el primer año completo de Claudia Sheinbaum, la IED española en México repuntó hasta 4,431 millones de dólares. La cifra apunta a una recuperación en la confianza empresarial y abre una nueva etapa en la relación económica entre ambos países.