Debido a que su propuesta de reforma en materia electoral fue rechazada, la presidenta presentó el “Plan B” mediante el que propone disminuir privilegios en Congresos locales y en municipios y fortalecer la consulta popular.
De aprobarse su proyecto, se lograría un ahorro aproximado de 4,000 millones de pesos que se destinarán directamente a los estados y municipios.
En Palacio Nacional, la presidenta expuso que la intención de su proyecto es bajar la cantidad de recursos que se utilizan en ciertos congresos y municipios, pero la meta sigue siendo disminuir privilegios que tienen partidos políticos.
“Nosotros vamos a seguir de todas maneras insistiendo en que también debe haber disminución de los privilegios a los partidos políticos y la elección de todos los diputados, eso es algo que para nosotros es algo que ha pedido la gente, que no se logró ahora, pero eso no quiere decir que no quitemos el dedo del renglón, ahora a lo mejor no se puede pero después a lo mejor sí”, destacó.
La mandataria federal aclaró que si la reforma se aprueba, los recursos que se ahorren serán destinados a los servicios públicos de cada municipio.
“En este caso la aportación federal el objetivo es que no se vaya a pagar a un regidor, sus bonos y sus beneficios y sus camionetas y sus trabajadores y sus asesores, si no que se vaya para bachear, que se vaya para obra pública, para agua potable, para drenaje y así debe decir en la reforma que estamos presentando que el recurso que se ahorre de los congresos estatales o a los municipios debe de ir para beneficio de la gente, para obras y para servicio”, detalló.