Desde la Secretaría de Seguridad Pública y la de Economía, Omar García Harfuch y Marcelo Ebrard se han convertido en piezas clave en la relación de México con Estados Unidos.(Fotos: Cuartoscuro.)
Lidia Arista
Más allá de contener la violencia o de dirigir la política comercial de México, los secretarios Omar García Harfuch y Marcelo Ebrard han enfrentado un reto mayúsculo en el último año: la relación de México con el gobierno de Estados Unidos.
Desde la Secretaría de Seguridad Pública y la de Economía, ambos funcionarios han sido clave en la relación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo Donald Trump, en la que han ayudado a sortear las amenazas de aranceles y la presión para que México haga más en temas que preocupan a Estados Unidos como la contención de la migración, la reducción en el tráfico de drogas y el combate a cárteles.
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Marcelo Ebrard es un viejo conocido para el gobierno de Estados Unidos y para Trump, pues fue el principal interlocutor en el sexenio anterior con Andrés Manuel López Obrador y participó en la firma del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
Omar García Harfuch no tiene esa experiencia, pero es uno de los funcionarios de más confianza de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“La irrupción del Trump 2.0 ha definido, en buena medida, la agenda nacional en dos grandes temas: seguridad y economía- comercio. Ebrard ha ido aprendiendo a cómo manejar este nuevo Trump 2.0, es el personaje que mejor conoce a Trump, tiene pulsado a Trump y sobre todo a la administración Trump. Y Harfuch, está haciendo su chamba, ha generado esta interlocución con los Estados Unidos desde el desde la transición”, plantea Carlos Rodríguez Ulloa, integrante del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia.
Omar García Harfuch y Marcelo Ebrard han sido pieza clave para el gobierno de Claudia Sheinbaum ante la relación con Donald Trump.(Foto: Graciela López Herrera/Cuartoscuro.)
Un año de presiones… y resultados
El primer año desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha estado marcado por las amenazas.
Desde 2017 iniciaron las advertencias de Trump a México. En aquel año, el republicano dijo en una llamada al entonces presidente Enrique Peña Nieto con enviar tropas a México para capturar "a los bad hombres".
Como candidato a la presidencia de Estados Unidos vinieron nuevas amenazas, pero ya como presidente ha lanzado alrededor de 15 advertencias a México, algunas de las que no han llegado a órdenes ejecutivas.
Imponer 25% aranceles a productos mexicanos sino se detenía el flujo de drogas, entre ellas el fentanilo, y se frenaba la migración hacia Estados Unidos, arancel de 25% a todas las importaciones de acero y aluminio, aranceles del 30% contra México porque su vecino y socio no había hecho lo suficiente para asegurar la frontera entre ambos, imponer un arancel adicional de 5% a México al asegurar que no se estaba cumpliendo el Tratado de Aguas de 1944.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado varias órdenes ejecutivas relacionadas con el combate a cárteles, entre ellas para designarlas como terroristas y al fentanilo como arma de destrucción masiva.(FOTO: Andrew Harnik/Getty Images via AFP)
Una de las amenazas que se concreto y de la que se han derivado otras más fue la designación como organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y terroristas globales especialmente designados (SDGT) del Cártel de Sinaloa, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel del Noreste, La Nueva Familia Michoacana, Cártel de Golfo y Cárteles Unidos.
Tras esa designación, Trump ha ofrecido ayuda a México para combatirlos, pero también ha sugerido una invasión militar “suave” y hasta realizar ataques en tierra en México.
Desde la primera amenaza, la presidenta Claudia Sheinbaum se ha reunido con miembros de su gabinete, buscado llamadas con Donald Trump, y negociado para no hacer efectivas las mayorías de esas advertencias.
Carlos Rodríguez Ulloa explica que a diferencia de otros presidentes, Trump ha mezclado temas económicos con seguridad.
“Cuando se negoció el TLCAN, un mecanismo de negociación entre México y Estados Unidos que funcionó, fue hacer canastas separadas para que comercio no se mezclara con salud y salud no se mezclara con seguridad y seguridad con política, o sea, no, eran canastas separadas para que no se contaminaran las agendas. Eso se acabó. Eso se acabó con Trump y ya todo está combinado, mezclado”, sostiene.
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Haber utilizado amenazas de impuestos para conseguir resultados en materia de seguridad, le ha dado resultados a Trump.
En la contención de la migración, la frontera que antes lucía repleta de extranjeros queriendo ingresar a tierra estadounidense en busca del “american dream”, hoy luce prácticamente vacía. En diciembre de 2024, el último mes completo del gobierno de Joe Biden, se reportaron 96,033 encuentros con migrantes, mientras que para noviembre de 2025 (último dato disponible) fueron 10, 960, lo que implica una caída de 89%.
En el otro tema que interesaba a Estados Unidos, el combate a las drogas, México también ha dado resultados. El decomiso de fentanilo en la frontera entre ambos países bajó. En diciembre de 2024, último mes de Biden, fueron incautados 515 kilos de esa droga, y en los siguientes meses la cifra se mantuvo en alrededor de 400 kilos, aunque en noviembre pasado hubo un repunte a 600 kilos.
Esta baja es uno de los resultados que la presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado y asegura que si en Estados Unidos se decomisa menos es porque ha bajado el tráfico de fentanilo.
Hay resultados muy importantes del trabajo de colaboración conjunta, por ejemplo: se ha reducido 50% el cruce de fentanilo de México a Estados Unidos. ¿Cómo se mide eso? Por las incautaciones que ellos hacen de fentanilo del otro lado de la frontera”.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
A los resultados, se suma la estrecha relación que hay entre funcionarios de México y Estados Unidos como parte del "Programa de Trabajo sobre Seguridad y Aplicación de la Ley", las constantes visitas de Harfuch y Ebrard a Washington y el anuncio de una Reunión Ministerial de Seguridad en Estados Unidos en febrero próximo.
José María Ramos, catedrático del Colegio de la Frontera Norte, explica que entre México y Estados Unidos hay una estrecha colaboración en materia de seguridad.
“Estamos hablando de una relación muy intensa relación. Con el Comando Norte hay una relación muy intensa. Por primera vez el año pasado se reunieron en tres ocasiones los secretarios de Marina y Defensa con sus similares en Estados Unidos. Eso que te está reflejando una cooperación muy importante en materia de defensa. Y si a eso le sumamos que hemos fortalecido la cooperación con agencias FBI, DEA, los decomisos en gran medida han sido gracias al apoyo y la colaboración de investigación e inteligencia”, sostiene.
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En materia económica, Marcelo Ebrard ha sido clave para contener la ola de amenazas de Trump, es el funcionario mexicano que más viajes realiza a Estados Unidos y de acuerdo con una entrevista que concedió a la periodista Denise Mearker, con técnicas zen trata de resistir a las provocaciones que vienen desde la administración estadounidense.
“La presidenta Sheinbaum de quien ha tenido más respaldo y cohesión, es de quien fue el candidato perdedor en la elección interna de Morena, que fue Marcelo Ebrard, es una de las pocas figuras que ha mantenido esta consistencia de respaldar el liderazgo en el ámbito interno, a nivel internacional y en la relación con EU”, considera Simón Hernández León, catedrático de la Universidad Ibero Puebla.
Este año se prevé que tenga un papel protagónico por la revisión del Tratado Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
El manejo de la presidenta
Más allá de las presiones y del estilo personal de Donald Trump, a la presidenta Claudia Sheinbaum se le reconoce el buen manejo que ha tenido de la relación con su homólogo.
Verónica Ortiz, analista política y experta en relaciones internacionales, comenta que la presidenta Sheinbaum ha logrado evitar el conflicto con Estados Unidos evitando las confrontaciones por los dichos de Trump.
“Se le percibe como una mandataria seria, no frívola, no acelerada, no intempestiva, que medita bien, como ella misma dice ‘con la cabeza fría’ todas sus decisiones y aunque México ha sido evidentemente golpeado con temas de las tarifas, con el tema del narcotráfico por parte de Estados Unidos, se percibe a una mandataria que por lo menos ha mantenido la relación, no ha sido descalificada por Trump y que está colaborando con la administración Trump. Eso ha ayudado para que no haya conflicto entre ambos”, refiere.
A las tormentas que ha enfrentado la relación este primer año, se sumará el capítulo comercial con la revisión del T-MEC, pero ante un Trump impredecible, México ya tiene a Marcelo Ebrard, quien es un gran negociador.