Centros de 'adiestramiento' criminal operan hace más de una década
Organizaciones como Los Zetas y el Cártel Jalisco Nueva Generación reclutan a jóvenes y los entrenan en manejo de armas, combate y hasta técnicas de tortura.
En estados como Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Coahuila, autoridades han encontrado lugares donde personas reclutadas por los cárteles fueron 'capacitadas' para realizar actividades delictivas.(Fotos: X, Facebook, AFP)
Lidia Arista
“Amá, ya me contrataron, ya tengo trabajo. Vamos a ir a hacer unas estructuras de metal, vamos a ir a soldar”. Con esta frase, Ángel de Jesús López Vázquez, de 20 años, comunicó a su madre María de Jesús Vázquez que había conseguido un empleo en Jalisco.
El 18 de junio de 2022 era el primer día de su jornada laboral, aunque se convirtió en el día de su desaparición.
“Desapareció en Tlajomulco de Zúñiga al irse a trabajar, ¿a dónde se lo llevaron? No sabemos”, lamenta la madre del joven, quien lleva casi tres años buscándolo.
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El rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, no es el único espacio donde cárteles del narcotráfico han "preparado" a hombres y mujeres para unirse a sus filas. Desde hace más de 15 años, organizaciones criminales han instalado este tipo de centros para adiestrar a sus futuros integrantes.
Los capacitan en manejo de armas cortas y largas, combate cuerpo a cuerpo, les dan entrenamiento físico y los preparan para reaccionar a emboscadas o balaceras, ya sea con autoridades o bandas rivales.
Espacios de adiestramiento criminal se han encontrado en estados como Tamaulipas, Coahuila, Veracruz y Michoacán, además de Jalisco. Se atribuyen a organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas.
Los hallazgos
Se tiene registro de este tipo de centros por lo menos desde 2009. En marzo de ese año fue descubierto un campo de entrenamiento de "Los Zetas" en el poblado El Salvador del municipio de Tequila, Jalisco.
Agentes de la Procuraduría del Estado descubrieron la llamada "escuela Zeta" tras detener e interrogar a cinco miembros de esa organización.
En septiembre de 2010, soldados localizaron un campo de entrenamiento para sicarios en Ciudad Mier, Tamaulipas, después de un enfrentamiento con miembros de "Los Zetas".
Aquel campo, en los límites con Nuevo León, servía además como bodega de droga y casa de seguridad para personas plagiadas. En abril del mismo año, militares detectaron en el poblado de Comales, Tamaulipas, otro campamento para entrenar a pistoleros del mismo cártel.
De acuerdo con reportes de autoridades, "Los Zetas" fueron la primera organización criminal en hacer reclutamiento forzado de jóvenes y entrenarlos en lugares especiales, acondicionados incluso con campos de tiro.
Alejandro Martínez, experto en seguridad nacional y profesor de la Universidad La Salle, explica que las organizaciones primero reclutaban a exelementos de seguridad o de las Fuerzas Armadas, y ahora principalmente a jóvenes.
No es algo nuevo, pero se ha ido perfeccionando. Buscan entrenar a los sicarios, a los hombres armados que utilizan los cárteles para darse protección, para enfrentarse con otros cárteles y también para enfrentarse con las policías y las fuerzas armadas”.
Alejandro Martínez, profesor de la Universidad La Salle.
En junio de 2011 fue descubierto otro centro de "Los Zetas" en San Cristóbal de la Barranca, municipio de Jalisco que colinda con Zacatecas. En el lugar, enclavado en la sierra y conocido como "diestra", se entrenaba a adolescentes en uso de armas, enfrentamientos y tácticas para repeler agresiones.
Ese mismo mes, marinos hallaron un narcocampamento de entrenamiento de "Los Zetas" en los alrededores del poblado Villa Unión, ubicado a unos 70 kilómetros de Piedras Negras, Coahuila. El espacio, según las investigaciones, era utilizado para adiestrar a por lo menos 100 personas al mismo tiempo.
En septiembre de 2014, otro campo de entrenamiento de "Los Zetas" fue ubicado en un rancho de Acultzingo, Veracruz. Al momento de ser descubierto por militares, 33 potenciales sicarios recibían adiestramiento tipo militar.
También fueron encontrados sitios similares en Tanhuato, Michoacán, en 2015; San Buenaventura, Coahuila, en 2017, y en Talpa de Allende, Jalisco, en 2019, entre otros.
En 2019, el CJNG incluso “ofreció” a ex elementos de la Policía Federal integrarse a sus fuerzas, cuando la corporación federal desapareció para crear la Guardia Nacional.
“Si eresex federal de cualquiera de sus divisiones y te discriminaron por no pasar tus exámenes, ya no te preocupes. Te invitamos a formar parte de las nuevas células del CJNG donde te proporcionaremos alimentación y excelente sueldo, 30,000 pesos mensuales”, decía la convocatoria del cártel liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho".
Por sus constantes "bajas", las organizaciones criminales requieren de nuevos integrantes y están dispuestos a conseguirlos ya sea de manera voluntaria, forzada o mediante engaños.
Miguel Garza, director del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), advierte que cada vez hay más evidencia de que los cárteles recurren a estrategias de reclutamiento forzado.
Incluso, hay entrenamientos de campo del tipo militar. Exmilitares colombianos o exguerrilleros que capacitan a los cárteles con técnicas de entrenamiento para sus sicarios”.
Miguel Garza, director del Insyde.
El texto titulado: “Rancho Izaguirre: la continuidad del terror”, elaborado por Mario Patrón, rector de la Ibero Puebla, establece que, sin la complicidad de las autoridades, los centros de adiestramiento no podrían operar.
“El hallazgo de Teuchitlán no es, pues, un hecho nuevo, ni aislado. Confirma la continuidad de un método de reclutamiento forzado conocido por lo menos desde hace 15 años que sigue operando al amparo de la impunidad, la omisión y complicidad de las autoridades públicas", se lee en el texto del defensor de derechos humanos y exdirector del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.
"Pues a decir de los colectivos de buscadores, en todos los estados operan esos centros”, agrega.
El pasado 5 de Marzo el colectivo Guerreros Buscadores revelaron que en el rancho Izaguirre localizaron crematorios.(Foto: Fernando Carranza García/Cuartoscuro.)
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Juventud como 'carne de cañón'
El campo de adiestramiento del rancho Izaguirre nuevamente sacó a la luz el reclutamiento del crimen organizado a través de ofertas falsas de empleo, un modus operandi que desde hace años recibe miles de mensajes y likes.
“Busco guardia de seguridad”, “trabaja como guardia de seguridad, 12,000 mensuales”, “contratación hoy 10 guardias de seguridad”, son algunas ofertas que circulan en redes sociales y que, en algunos casos, el verdadero “empleador” es el crimen.
El secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, reveló que el CJNG utilizaba redes sociales para ofrecer oportunidades laborales falsas a quienes después sometía a un proceso de adiestramiento de un mes.
“Los interesados eran citados en distintas centrales de autobuses desde donde eran trasladados al centro de adiestramiento en Rancho Izaguirre. Ya en el rancho: El adoctrinamiento consistía en el manejo de armas de fuego y acondicionamiento físico”, detalló.
Gran parte de los reclutados eran jóvenes sin empleo a quienes prometieron trabajo como vigilantes con salarios de más de 10,000 pesos mensuales.
“Los jóvenes son carne de cañón. Por lo general, no hay narcotraficantes viejos, salvo los líderes, 'El Mayo' Zambada, 'El Chapo', son gente ya adulta. Es una vida que atrae mucho, los jóvenes aspiran a tener una camioneta, a tener recursos, a tener dinero, y obviamente ¿quién les va a dar esos recursos? Pues nadie, más que la incorporación a este tipo de actividades delictivas, es la cultura del narco”, agrega Alejandro Martínez, también profesor de la UNAM.
De acuerdo con cálculos de organizaciones de la sociedad civil, como Redim, cada año entre 30,000 y 40,000 niños son reclutados por organizaciones criminales para ser entrenados.
“La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) mencionó que 35,000 niñas, niños y adolescentes eran parte de grupos delictivos organizados. Por otro lado, en 2018, autoridades mexicanas estimaron que alrededor de 460,000 niñas, niños y adolescentes tienen algún rol dentro de estos grupos delictivos organizados”, dice el estudio Niñas, Niños y Adolescentes Reclutados por la Delincuencia Organizada de Reinserta de 2023 .
A los menores de entre 6 y 12 años se les asignan actividades como halconeo, mientras que a los de entre 13 y 17 años, para incurrir en robo sin violencia, extorsión, y vigilancia de casas de seguridad.
De las 32 entidades del país, 18 son más proclives al reclutamiento de niñas, niños y adolescentes, de acuerdo con un documento oficial elaborado el sexenio pasado, principalmente las ubicadas en el centro y norte del país como Baja California, Colima, Chihuahua, Ciudad de México, Tamaulipas y Zacatecas.
"La descomposición del tejido social tiene múltiples factores, no obstante, donde se encuentran los grupos de la delincuencia organizada se pone en mayor riesgo a niños, niñas y adolescentes (NNA) para que estos sean reclutados", indica el documento del Mecanismo Estratégico del Reclutamiento.
“Poderosas organizaciones criminales que operan en México dependen de mano de obra barata y desechable para realizar sus actividades ilegales de manera eficiente y para extender su poder e influencia. Lo trágico es que los niños y los adolescentes vulnerables constituyen la “mano de obra” perfecta”, agrega Insight Crime en su análisis “Grupos criminales refuerzan tácticas de reclutamiento infantil en México”.
En el rancho Izaguirre, en Teuchitlán fueron encontrados objetos personales como ropa, zapatos y mochilas.(Foto: Ulises Ruiz/AFP)
Plantean estrategia especial
Ante la evidencia del reclutamiento y los centros de adiestramiento, el especialista Miguel Garza considera que el gobierno federal debe implementar una estrategia especial y un registro de personas "desmovilizadas".
“Existe la necesidad de crear un sistema nacional de personas desmovilizadas. Lo vimos en Colombia, personas que reclutaban de manera forzada desde niñas y niños para la guerrilla y luego hubo que convencerlos para que se desmovilizaran de forma pacífica. La estrategia tiene que ser a ser a partir de darles algún beneficio”, afirma.
Esa estrategia debe ir más allá de un programa social, plantea Garza, pues programas como Jóvenes Construyendo el Futuro no han funcionado para evitar que el narco engrose sus filas con ese grupo poblacional.
“No hay recurso económico que tenga la posibilidad de desvincular a los jóvenes de esos aspectos y aparte los programas sociales tanto Sembrando Vida como Jóvenes Construyendo el Futuro es solo de un año, en cambio la incorporación a un cartel pues es hasta donde te alcanza la vida”, agrega el experto de La Salle.
Con la fotografía de su hijo impresa en su camiseta, María de Jesús Vázquez afirma que, si ella no busca a Ángel de Jesús, nadie lo hará.