"Donde sigue habiendo notoriamente más impunidad, protección, es en el caso del Poder Judicial, para liberar a personas que cometen delitos y que al final resultan inocentes y los liberan porque se integró mal la averiguación o por cualquier excusa, cualquier pretexto, porque resulta que se vuelven muy muy muy legalistas. Es un problema estructural, pero hay que atenderlo", acusó el presidente.
El presidente destacó que, aunque hay menos impunidad en el país, en el Poder Judicial aún existe este problema.
López Obrador aseguró que es un problema estructural y debe ser atendido a través de una reforma, no obstante, advirtió que esta solo puede surgir desde el Poder Judicial.
“Es un problema estructural, pero hay que atenderlo, puede salir del poder judicial una reforma en ese sentido porque hace falta y no es ánimo de estar socavando la credibilidad del Poder Judicial, porque no se puede también generalizar, en algunos casos sigue presentándose ese problema y no se inicia ningún proceso de investigación y la judicatura es para eso”, agregó.
López Obrador insistió así en que es necesaria una reforma que venga desde los propios ministros de la Corte para normar la actuación de jueces y magistrados para –añadió– "enmendar" acciones que son contrarias a la impartición de justicia.
El mandatario también criticó que en el poder judicial se discutan temas como la prohibición sobre la instalación de nacimientos en lugares públicos y la prisión preventiva, antes de analizar el actuar de jueces y magistrados.
"Pero por ejemplo, eso, para qué se meten con las tradiciones, con las costumbres del pueblo, por qué no se meten en esto que estamos tratando. Está como lo otro, discutiendo para que no haya prisión preventiva a los defraudadores fiscales, cómo van a estar protegiendo factureros y a quienes se hicieron inmensamente ricos y van a seguir. ¿Vamos a seguir con lo mismo, lo que surgió hace 15 años, el uso de facturas falsas, que era un descaro tremendo? Y ahora que es un delito grave lo quieren quitar", reprochó.