"Esta decisión responde a mi convicción de que, proteger al instituto y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional, debe estar siempre por encima de cualquier interés coyuntural o personal", mencionó.
Guadalupe Taddei mencionó que su decisión también se debe a que ponderó la importancia que tiene el INE para la vida de México, pues comentó que el órgano electoral, su estabilidad, credibilidad e independencia son bienes públicos que se "deben proteger".
Taddei afirmó que presenta su renuncia “con serenidad, dignidad y tranquilidad”, luego de dedicar 33 años al servicio electoral. Asimismo, subrayó que su decisión no exime a nadie de la responsabilidad de esclarecer los señalamientos con “transparencia, rigor y debido proceso”.
La consejera presidenta señaló que está al tanto de las acusaciones en su contra, pero sostuvo que no le corresponde anticipar conclusiones. En ese sentido, insistió en que cada señalamiento debe analizarse con base en evidencias y a través de las vías institucionales correspondientes.
"Tengo la convicción de que toda denuncia, cualquiera que sea su origen o la persona a quien se refiera, debe esclarecerse de manera transparente, objetiva y conforme a derecho", expresó.
La salida de la consejera presidenta del INE ocurre después de que su gestión quedó bajo la lupa por las contrataciones de materiales electorales y los posibles vínculos entre colaboradores del instituto y empresarios que obtuvieron contratos.