El grupo presuntamente contactaba a políticos, funcionarios y empresarios para obtener información y posteriormente extorsionarlos. Tras su detención, los implicados fueron ingresados al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Almoloya, donde quedaron a disposición de la autoridad judicial del Estado de México.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Luis Miranda Contreras tenía antecedentes por peculado y había sido inhabilitado en Michoacán por esa acusación. Las autoridades lo señalan de presuntamente encabezar las actividades de suplantación de identidad y extorsión junto con su esposa, Liliana “N”, y sus dos hijos, Luis Samuel “N” y Aimee de Guadalupe “N”.
La SSPC identificó como centro de operaciones del grupo una residencia ubicada en el exclusivo fraccionamiento La Providencia, en el municipio de Metepec, Estado de México.
El modus operandi
Según la dependencia, el grupo aprovechaba las relaciones personales que Miranda Contreras construyó durante sus años como tesorero general y secretario de Administración en Michoacán para generar confianza entre sus posibles víctimas.
A través de llamadas telefónicas y mensajes de texto, presuntamente obtenía información confidencial sobre personas, dependencias y otros funcionarios, así como datos relacionados con operaciones políticas y económicas. Posteriormente, el grupo habría utilizado esos datos para suplantar la identidad de servidores públicos y realizar extorsiones.