Una funeraria, celulares de normalistas y un halcón: las claves de las nuevas líneas de investigación de Ayotzinapa
A 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum tiene cuatro nuevas líneas de investigación sobre lo que ocurrió la noche del 26 de septiembre de 2014.
El subsecretario Arturo Medina informó que se ampliará la línea de investigación de la funeraria El Ángel y sobre el ocultamiento de videograbaciones. (Foto: Dassaev Téllez Adame/Cuartoscuro.)
A 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, la investigación tiene cuatro nuevas líneas de investigación que implican una funeraria , el uso de celulares de normalistas semanas después de la noche del 26 de septiembre, el ocultamiento de las videograbaciones de las cámaras de seguridad y un presunto halcón del grupo delictivo “Guerreros Unidos”.
Este lunes, Arturo Medina, subsecretario de la Secretaría de Gobernación, y Mauricio Pazarán, titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa (UEILCA), presentaron un nuevo informe sobre la desaparición de los normalistas, en el que destaca 168 personas procesadas y búsquedas en 1,931 sitios.
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Éstas son las cuatro líneas de investigación:
Este lunes se presentó un nuevo informe sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.(Foto: Andrea Murcia Monsivais/Cuartoscuro.)
La funeraria
Un análisis de comunicaciones permitió identificar patrones de 17 personas, entre ellos, llamadas entre miembros de Guerreros Unidos y personal de la Funeraria El Ángel, cuyo propietario también era concesionario del Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala y participaban en la administración de un panteón.
Mauricio Pazarán informó que un elemento que permitió identificar irregularidades en la funeraria fue que el dueño, Rodolfo “N”, hizo uso del teléfono de Julio César Mondragón, uno de los estudiantes asesinados durante la llamada ''Noche de Iguala''.
Este hallazgo fortaleció los indicios que vinculan a personal de las funerarias con la desaparición de los estudiantes”.
La implicación de la funeraria no es nueva. En 2025, dos propiedades de Rodolfo “N” fueron aseguradas. Sin embargo, en esta nueva etapa de la investigación, tomó fuerza.
“A partir de este reanálisis se fortaleció particularmente la línea de investigación que años atrás había abierto en relación con las funerarias y hornos crematorios. Un dato muy importante para la investigación es que Rodolfo N. y su familia son propietarios de las funerarias investigadas y aseguradas, pero también son concesionarios del Servicio Médico Forense, que es la institución que certifica las causas de muerte y da las autorizaciones para sepultar o incinerar a un cuerpo”, expuso.
De acuerdo con el fiscal, se fortaleció la hipótesis que establece que algunos estudiantes pudieron haber sido trasladados a funerarias con el propósito de desaparecer evidencia mediante procesos de incineración.
En la funeraria y el Semefo se realizaron cateos en los que se localizó un fémur humano, un arma de fuego, documentación y un horno crematorio sin registro oficial. Hasta ahora de los análisis, ninguno coincide con los estudiantes.
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Los celulares de los normalistas
La segunda nueva línea de investigación se refiere al uso de algunos celulares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa semanas después de su desaparición.
De acuerdo con las investigaciones, se detectó el teléfono del normalista Jorge Antonio Tizapa fue usado por parte del exservidor público de Iguala, Mauro “N”, y el de Jorge Aníbal Cruz Mendoza, presuntamente usado por un policía el 30 de septiembre de 2014 y el de Israel Caballero Sánchez, otro de los normalistas, por la esposa de un servidor público municipal.
“Este hallazgo no es aislado. Un teléfono no es solo un objeto. Analizado técnicamente puede convertirse en una fuente relevante de información para establecer conexiones entre personas, lugares y momentos”, dijo el fiscal especial.
Un análisis a los expedientes de la investigación permitió identificar a un “halcón” de grupo delictivo “Guerreros Unidos”.
Cuando sucedió la desaparición de los 43 estudiantes, el involucrado tenía 14 años; ahora tiene 26 años.
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Aunque no se detalló nombre, ese presunto halcón presentó su declaración, la cual refuerza el involucramiento de “Guerreros Unidos” en la desaparición de los 43 estudiantes. Además, durante su declaración dio detalles de puntos para la búsqueda de indicios que ayuden a dar con el paradero de los 43 estudiantes.
Ocultamiento de videograbaciones
La cuarta línea de investigación se refiere al presunto ocultamiento de videograbaciones generadas por las cámaras de seguridad del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre.
Como parte de esta línea de investigación se logró la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, pero también de la exmagistrada presidenta y de la ex visitadora del Tribunal.
De acuerdo con el fiscal, las grabaciones son clave porque se encontraban frente al punto en el que alguno de los estudiantes fueron desaparecidos.
“Las imágenes pudieron haber registrado momentos relevantes para reconstruir lo ocurrido, identificar quiénes intervinieron y establecer el destino de los estudiantes”, detalló el fiscal.
Arturo Medina explicó que el cas de los 43 estudiantes no está concluido y como parte de la ruta en busca de la justicia, se mantendrá y ampliará la búsqueda de los estudiantes, se buscará profundizar la investigación en torno a la línea de las videograbaciones.
También se propone profundizar la investigación de la línea de la funeraria y el Semefo.