El argumento que ofreció el coordinador nacional de Comunicación Social, Sergio Uzeta, fue que el gris Oxford, beige, blanco y negro proyectarán "autonomía y coherencia" al Instituto, pues otorga certeza a la ciudadanía al afianzar la objetividad del árbitro electoral.
Contar con un instrumento actualizado permitirá homologar la aplicación de la identidad institucional en todas las áreas y órganos del Instituto, "evitando interpretaciones o usos inconsistentes”, dice el acuerdo que fue avalado por unanimidad en una sesión extraordinaria de la Junta General Ejecutiva del INE que fue convocada de manera urgente y a la que no acudió la consejera presidenta, Guadalupe Taddei.
En la sesión de la Junta General, el titular del Órgano Interno de Control (OIC), Víctor Hugo Carvente Contreras, cuestionó el proyecto al señalar que se omitió el formato obligatorio de impacto presupuestal, lo que impidió conocer costo total de sustituir la identidad gráfica.
El funcionario, expuso que establecer que habrá gradualidad en ese tránsito de cromática no garantiza evitar erogaciones innecesarias y cuestionó la falta de un inventario real de bienes existentes para no desechar materiales útiles por meros motivos estéticos.
Incluso, puso en duda la compatibilidad de la modificación con la Ley Federal de Austeridad Republicana y políticas de disciplina presupuestaria pues no se documentó un análisis para justificar el cambio.
Los cambios de color del INE
El repentino cambio devuelve al órgano electoral a una estética similar a la del extinto Instituto Federal Electoral (IFE ) nacido en 1990 y cuando predominaban el gris con beige-café suave.
Con la nueva cromática también se busca pasar la página a las polémica por el cambio de color de rosa a lila que se había implementado la medianoche del 9 de septiembre, horas antes del arranque del Proceso Electoral Federal (PEF) 2027.
Esta decisión, generó mucha polémica por la similitud del lila con la identidad gráfica del Gobierno de la Ciudad de México, en cabezado por Clara Brugada y por el parecido al nuevo Partido Paz. Ante ello, el cambio quedó invalidado por la Junta General Eejecutiva del INE.
Es por ello, que para “evitar confusiones”, esta vez se excluyeron tonalidades lilas, violetas y azules, y se optó por el gris como símbolo de neutralidad e imparcialidad.
“La paleta cromática aprobada mediante el Acuerdo INE/JGE169/2026, en sesión extraordinaria urgente del 9 de septiembre de 2026, requiere un ajuste para evitar que las comunicaciones oficiales del Instituto se confundan con las de instituciones de gobierno de los ámbitos federal o local, organizaciones o partidos políticos”, se señala en el acuerdo.
El órgano electoral abandonó el color rosa mexicano que se había implementado desde el surgimiento del Instituto Nacional Electoral (INE) en el 2014, luego de que el nuevo partido Somos, adoptó esta cromática.
Ese partido ha estado indentificado con la llamada "marea rosa" que surgió en el 2024, ante las reforma electoral que en su momento propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador y que defendían la autonomía del INE, además de que algunos ex consejeros y exfuncionarios del órgano electoral, han estado cerca de la creación del partido.