¿Qué es el Cártel de Los Reyes?
Para el Departamento de Justicia, Cárteles Unidos controla extensas zonas de Michoacán y funciona como una especie de paraguas que reúne a organizaciones criminales de la entidad.
Dentro de esa estructura, Los Reyes aparece como uno de los grupos que forman parte de la alianza.
La fiscalía estadounidense identificaba a Alfonso Fernández Magallón, “Poncho”, como el supuesto líder del Cártel de Los Reyes, mientras que a Barragán Chávez lo ubicaba al frente de una de las facciones armadas de Cárteles Unidos. Magallón fue detenido recientemente, por lo que Barragán ocupó su lugar.
¿De qué se acusaba al
“R5”?
El expediente presentado en Estados Unidos sostiene que Barragán Chávez y otros cuatro acusados participaron durante años en conspiraciones para producir y distribuir drogas destinadas al mercado estadounidense.
La investigación describe a Cárteles Unidos como uno de los productores de metanfetamina más importantes y señala que sus instalaciones clandestinas en Michoacán podían generar varias toneladas de esa droga al mes.
La red, según el Departamento de Justicia, no terminaba en la frontera mexicana.
Los investigadores estadounidenses identificaron centros de distribución en ciudades como Dallas, Houston, Atlanta, Kansas City, Sacramento, Los Ángeles, Denver y Chicago, además de conexiones con otros mercados internacionales.
La acusación sostiene que los recursos obtenidos mediante esas operaciones eran utilizados para adquirir armamento, contratar hombres armados, sobornar funcionarios y financiar el estilo de vida de los dirigentes de la organización.
¿Qué hizo el “R5”?
Uno de los señalamientos más graves contra Barragán Chávez está relacionado con las armas.
Según el Departamento de Justicia, “R5” habría portado, mostrado o utilizado armas de fuego, incluidas armas semiautomáticas, ametralladoras y artefactos destructivos, durante actividades relacionadas con las operaciones de narcotráfico que le fueron imputadas.
La acusación estadounidense sostiene que estos recursos bélicos no eran elementos aislados, sino parte de la capacidad de Cárteles Unidos para defender sus territorios y enfrentar a organizaciones rivales.
En la descripción de Washington, la violencia constituye uno de los mecanismos mediante los cuales la organización mantiene sus operaciones y protege sus rutas, laboratorios y zonas de influencia.
La dimensión internacional
La investigación que terminó con los cargos contra Barragán Chávez comenzó, según el propio Departamento de Justicia, a partir de un caso de drogas en Tennessee y posteriormente se convirtió en una investigación multinacional.
El caso involucró a agentes de Homeland Security Investigations (HSI), la Administración para el Control de Drogas (DEA), autoridades estatales y fuerzas de seguridad de México y otros países.
El Departamento de Justicia destacó que la investigación permitió seguir la huella de la organización desde laboratorios clandestinos en Michoacán hasta centros de distribución de droga en territorio estadounidense.
Washington presentó así a Cárteles Unidos como una organización cuya operación rebasa las fronteras mexicanas y cuya actividad tiene consecuencias directas en el mercado estadounidense de drogas.
¿Cuál era la recompensa por “R5”?
La ofensiva estadounidense contra Barragán Chávez también alcanzó el terreno financiero.
El Departamento de Estado anunció una recompensa de hasta tres millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena.
La cantidad colocó a “R5” entre los objetivos de mayor interés para Estados Unidos dentro de Cárteles Unidos, aunque por debajo de las recompensas ofrecidas por Washington para otros dirigentes criminales.
En el mismo anuncio, Estados Unidos ofreció hasta 10 millones de dólares por Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”, y hasta cinco millones por Alfonso Fernández Magallón y Nicolás Sierra Santana.
La ofensiva también incluyó sanciones financieras contra los cinco acusados y contra las organizaciones criminales señaladas por Washington.