La crisis hídrica del Río Bravo, una de las cuencas más importantes y presionadas de México y Estados Unidos, empuja a las empresas y organizaciones a buscar una respuesta conjunta. Ante este escenario, este miércoles Heineken México presentó “Manos al Agua por el Río Bravo”, una alianza que busca movilizar inversiones privadas para financiar proyectos de seguridad hídrica .
Río Bravo pierde cuatro albercas olímpicas de agua por minuto y empresas buscan respuesta conjunta
Durante el lanzamiento de la iniciativa, encabezada por Heineken México, se informó que actualmente el cauce pierde hasta 5,469 hectómetros cúbicos de agua almacenada al año, un volumen equivalente a cuatro albercas olímpicas por minuto.
Frente a estos desafíos hídricos, empresas líderes, organizaciones especializadas y aliados estratégicos sumarán esfuerzos a través de esta iniciativa, que busca impulsar soluciones a largo plazo para fortalecer la seguridad hídrica y la resiliencia de la cuenca del Río Bravo.
La iniciativa reúne actualmente a 19 empresas y organizaciones y tiene identificados al menos 10 proyectos relacionados con eficiencia hídrica, acceso al agua, infraestructura, restauración de ecosistemas y resiliencia comunitaria.
Una cuenca clave para México y Estados Unidos
bajo presión
El Río Bravo es mucho más que una frontera natural entre México y Estados Unidos: es una cuenca estratégica para ciudades, actividades agrícolas, industria y ecosistemas de ambos países.
Es el cuarto río más largo de América del Norte, con una extensión de más de 2,000 kilómetros, y separa a Texas de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Región Hidrológica-Administrativa VI Río Bravo posee una superficie aproximada de 379,500 kilómetros cuadrados en territorio mexicano (379,552 km²), lo que la convierte en la región más extensa del país y representa cerca del 19% de la superficie continental nacional.
La región agrupa a más de 140 municipios mexicanos y aporta aproximadamente el 14.7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, debido a su fuerte vocación industrial y agrícola.
El propio gobierno mexicano coloca como prioridad la eficiencia en el uso del agua del Río Bravo. En marzo de 2026, Conagua informó que la tecnificación de más de 6,000 hectáreas del Distrito de Riego 026 Bajo Río San Juan, en Tamaulipas, busca generar un ahorro de 90 millones de metros cúbicos de agua para fortalecer el abasto de municipios de la región.
Pese a su importancia, según informes del Fondo Mundial para la Naturaleza (conocido por sus siglas en inglés WWF), el río Bravo –conocido como Río Grande en Estados Unidos– es uno de los 10 ríos más amenazados del mundo, debido a la escasez de agua provocada por el cambio climático, la gestión del agua, las infraestructuras y el creciente consumo de agua.
En este contexto, el modelo de la nueva iniciativa busca vincular a empresas que cuentan con recursos y metas corporativas relacionadas con el agua con organizaciones capaces de implementar proyectos en territorio.
Según Sarí Rodríguez, líder de Medio Ambiente y Circularidad de Heineken, la iniciativa Manos al Agua no recaudará ni administrará directamente el dinero, pues las transferencias financieras se realizarán entre los financiadores y los implementadores.
La apuesta es que los recursos que actualmente se destinan de manera individual a proyectos ambientales puedan coordinarse y alcanzar una mayor escala.
Diez proyectos, pero sin una bolsa común
Hasta ahora, “Manos al Agua” cuenta con un listado inicial de 10 proyectos que serán priorizados a partir de criterios técnicos, las necesidades de la cuenca y las metas hídricas de las compañías participantes.
Los proyectos abarcan distintas líneas de acción, entre ellas conservación y restauración de suelos, eficiencia hídrica, infraestructura, acceso al agua, resiliencia comunitaria y fortalecimiento de capacidades.
Según la representante de Heineken, el financiamiento dependerá de las características y objetivos de cada empresa, por lo que cada compañía podrá elegir un proyecto que esté alineado con sus compromisos corporativos en materia de agua.
Por ahora, no existe una bolsa conjunta para financiar los 10 proyectos ni un presupuesto global definido.
Los promotores señalaron que algunas acciones ya se encuentran en territorio y que uno de los objetivos del lanzamiento es conseguir que más empresas pasen de formar parte de la alianza a financiar proyectos.
La plataforma cuenta con un comité de gobernanza integrado por representantes de empresas participantes y recibe apoyo técnico para recopilar y analizar información sobre las iniciativas.
¿Cuánta agua utiliza Heineken?
El interés de Heineken en la seguridad hídrica del país está relacionado con la naturaleza de su negocio, ya que el agua es una de las principales materias primas para producir cerveza.
Claudia de la Vega, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Heineken, detalló que la empresa tiene siete plantas cerveceras en México y una planta maltera, de las cuales cinco se encuentran en zonas catalogadas con estrés hídrico.
Si bien la empresa ha sumado esfuerzos hacia una producción sustentable, en la que la gestión hídrica es un pilar fundamental, la reducción, reutilización y reabastecimiento del agua son prioridades. Sin embargo, la huella hídrica de estas operaciones sigue siendo relevante.
De la Vega detalló que durante 2025, Heineken utilizó en promedio 2.3 litros de agua por cada litro de cerveza producido. Parte del recurso termina incorporado al producto y el resto es sometido a procesos de tratamiento para su reúso dentro de las instalaciones.
La empresa explicó que parte del agua termina incorporada en el producto, mientras que el volumen restante pasa por plantas de tratamiento para poder ser reutilizado en procesos auxiliares, servicios sanitarios y otras actividades dentro de sus instalaciones.
La compañía también destacó su planta de Meoqui, Chihuahua, inaugurada en 2018, que registra un consumo aproximado de 1.7 litros de agua por litro de cerveza producido, cifra que Heineken identifica como la más eficiente dentro de su operación global.
Al cierre de 2025, Heineken reportó un 86% de avance en su objetivo de balance hídrico, mediante proyectos en cuencas como el río San Juan, Lerma-Chapala, río Conchos y Río Bravo.
De la Vega resaltó que, si bien ya se llevan a cabo varias acciones de reabastecimiento, esto no sustituye la obligación de la empresa de continuar reduciendo el consumo dentro de sus propias operaciones.