En Puerto Morelos, Carbonwave aparece como uno de los proyectos vinculados al desarrollo de un Polo de Economía Circular, de Quintana Roo, donde se busca que el sargazo que arriba a las playas diariamente pueda convertirse en uno de los materiales de entrada para nuevas cadenas de valor.
El pasado 27 de julio, el gobierno federal emitió el decreto para iniciar el desarrollo de este parque industrial, que también contempla el procesamiento de plásticos y residuos de la construcción mediante mecanismos de valorización ambiental e incentivos para las empresas participantes.
El objetivo es cambiar así el destino del sargazo: en lugar de terminar únicamente como un residuo que debe retirarse y trasladarse, una ahora esta alga será procesada para convertirse en materia prima.
De acuerdo con la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, hay alrededor de 90,000 toneladas de sargazo en las costas de Quintana Roo, mientras que unas 9,000 toneladas diarias llegan a las playas mexicanas diaramente.
Bárcena anunció que la prioridad es evitar que el sargazo llegue a tierra, debido a los problemas asociados con su descomposición, entre ellos la generación de ácido sulfhídrico.
“Una vez que llega el sargazo a la playa, genera ácido sulfhídrico y se pudre el sargazo, y ya es tóxico. Entonces, al pescarlo en altamar, podemos entonces lograr un procesamiento del sargazo”, afirmó.
La meta oficial es recolectar entre 2,500 y 6,000 toneladas en altamar, con apoyo de la Secretaría de Marina y del sector privado.
Durante el Expansión ESG Summit , el subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Semarnat, José Luis Samaniego, apuntó que este fenómeno dejó de ser un evento temporal pues ya es un problema estructural, por lo que el gobierno busca transformar este desafío en una oportunidad de inversión y desarrollo.
El subsecretario explicó que el puerto ya opera como centro de recepción del alga recolectada por la Secretaría de Marina, cuya capacidad actual es de 600 toneladas diarias, aunque el objetivo es incrementarla de manera gradual, hasta alcanzarlas 3,000 toneladas diarias, con el propósito de interceptar el sargazo en el mar antes de que llegue a las playas.
El material será trasladado al Polo de Economía Circular para iniciar su procesamiento y abastecer a empresas interesadas en transformarlo en nuevos productos.