El presidente del jurado de la Bienal, José Luis Cortés Delgado, explicó que México experimentó una transformación demográfica sin precedentes al pasar de alrededor de 25 millones de habitantes a más de 130 millones, proceso que estuvo acompañado por una intensa migración del campo hacia las ciudades.
Ese crecimiento, dijo, ocurrió de forma acelerada y, en muchos casos, sin una adecuada planeación territorial.
"Las manchas urbanas crecieron en todas direcciones y eso fue rebasando la capacidad del Estado y de la sociedad civil para atender la demanda de infraestructura, equipamiento y servicios", señaló.
Añadió que la expansión urbana obliga a millones de personas a asentarse en zonas con carencias y genera nuevos desafíos para los gobiernos municipales, estatales y federal.
Cortés Delgado sostuvo que el principal desafío ya no es solo construir más infraestructura, sino ordenar el territorio para evitar que continúe la expansión descontrolada de las ciudades.
Indicó que es necesario fortalecer la planeación metropolitana, el desarrollo regional y los instrumentos de ordenamiento territorial para garantizar ciudades más funcionales y sostenibles.
Asimismo, llamó a reconocer y replicar proyectos exitosos que permitan mejorar la calidad de vida de la población.
El especialista también expresó preocupación por el cumplimiento de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, al considerar que fenómenos como el cambio climático y los conflictos internacionales complican el avance de los objetivos globales relacionados con el desarrollo sostenible.
Destacó que las bienales sirven para definir el futuro de las ciudades con la participación de expertos, académicos y población que aspira a mejorar el hábitat y a poner un poco de orden en las ciudades.