Falta de suelo amenaza la meta de vivienda social del sexenio; alertan por construcción en zonas aisladas o de riesgo
El costo del suelo pueden llevar al gobierno de Claudia Sheinbaum a construir en terrenos de gobierno disponibles y repetir errores del pasado sobre la vivienda asequible, alertan especialistas en el sector.
Para especialistas, la gestión de riesgos debe ser uno de los puntos más importantes para decidir la ubicación de un desarrollo, en especial de vivienda social.(Fotos: Cuartoscuro)
La noche del 7 de julio una intensa lluvia destruyó banquetas, quebró parte del arroyo vehicular y dañó instalaciones de electricidad, agua y drenaje en el desarrollo del programa Vivienda para el Bienestar en el complejo habitacional "Bosques del Río Medio", al norte del Puerto de Veracruz.
Las afectaciones por las lluvias pusieron sobre la mesa la ubicación, suelo y condicionestécnicas, con las que se construyen las vivienda, con las que el gobierno federal busca cumplir su meta sexenal de entregar 1.8 millones de casas a personas que viven en condiciones de alta marginación, indígenas o con carencias sociales.
Publicidad
Especialistas advierten que no basta con crear casas o departamentos a precios accesibles, sino que es necesario evaluar los riesgos de cada territorio en donde se construye.
“La meta de 1.8 millones de viviendas en el sexenio es altísima, tendría que encender las alarmas sobre qué tipos de estudios son los que realmente se están haciendo para seguir desarrollando tanta vivienda”, señala Eduardo Rivera Urbina, gerente de Regeneración Urbana y Social de Fundación Hogares.
Se entiende la vivienda no como un espacio para que las comunidades habiten, sino que se está entendiendo la vivienda como un producto.
Eduardo Rivera, gerente de Regeneración Urbana y Social de Fundación Hogares
De acuerdo con los especialistas, la gestión de riesgos debe ser uno de los puntos más importantes para decidir la ubicación de un desarrollo, en especial de vivienda social como la de este programa, pero la escasez de suelo puede llevar a que se decida construir simplemente en terrenos de bajo costo que estén disponibles o que sean propiedad de los gobiernos.
“Si el terreno es caro, la vivienda se encarece; pero si el terreno es una donación del municipio, entonces ya no tiene un costo como tal, e Infonavit sí puede cumplir con las tarifas del valor de la vivienda”, explica Carlos Corral Serrano, director de la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU).
Lamentablemente por tratar de mantener estos costos tan bajos de construcción de vivienda (...) nuevamente terminamos construyendo en terrenos que muy probablemente no tengan las condiciones adecuadas para el desarrollo urbano.
Carlos Corral, director de la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU).
Aportación de terrenos
El programa Vivienda para Bienestar lleva un avance del 33.6% de la meta con 604,000 viviendas, de las cuales 274,000 se encuentran en construcción y 24,500 ya han sido entregadas, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano de México (Sedatu) el 15 de junio.
Edna Elena Vega Rangel, titular de la Sedatu, reconoció que hay un contraste en el avance del programa en las entidades por la escasez de suelo para edificar viviendas, pues dependen de los terrenos aportados por gobiernos municipales y estatales.
“En las (entidades) más bajas, lo que destaca es la dificultad justamente de obtener esta reserva territorial”, señaló el pasado 15 de junio.
De acuerdo con la meta de viviendas sociales para cada entidad, Tabasco se encuentra al 76%, Estado de México, Baja California Sur reportan el 5%, mientras que la Ciudad de México lleva apenas el 1%.
Avance del programa Vivienda para el Bienestar por entidad en México.(Gráfica: Elaboración propia con Infogram a partir de datos de Sedatu)
Publicidad
El costo de construir en zonas vulnerables
Los habitantes del complejo habitacional Bosques del Río Medio reportaron por años problemas como deslaves por el agua que escurre con lodo durante las lluvias, así como baches, deterioro de las calles, drenaje deteriorado que genera fugas de aguas residuales y tiraderos clandestinos de basura.
A ello se suma que apenas el 22 de junio vecinos se manifestaron en las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pues desde hace cuatro años sufren fallas constantes en el servicio de electricidad, con apagones que duran entre 12 y 18 horas, reportaron medios locales.
La presidenta Claudia Sheinbaum entregó 200 viviendas en Bosques del Río Medio el 23 de enero; seis meses después, el desarrollo de vivienda social sufrió daños por las lluvias.(Fotos: Presidencia/Cuartoscuro (izq.) y captura de pantalla de video de 'Veracruz en Alerta' en redes sociales (der.))
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), que tiene a cargo de la construcción de 1.2 millones de los 1.8 millones de viviendas, matizó los daños.
“El incidente ocurrió en un área que aún se encuentra en proceso de construcción y que no forma parte de viviendas entregadas y por la misma razón no están habitadas, por lo que en ningún momento representó un riesgo para las y los derechohabientes”, indicó el instituto a través de un comunicado el 8 de julio.
Los expertos señalan que los problemas como los generados por las lluvias en el fraccionamiento de Veracruz podrían ser detectados con estudios previos y atenderse con infraestructura, como la instalación de bocas de tormenta o pozos de absorción, lo que conlleva una fuerte inversión económica.
“Si ya sabemos que son zonas inundables tenemos que hacer la infraestructura necesaria para evitar las inundaciones y canalizar correctamente las grandes avenidas de agua, pero eso implica dinero y normalmente, en las viviendas de interés social, no cuentan con dinero para hacer grandes proyectos de infraestructura hidráulica”, indica el director de la Asociación Mexicana de Urbanistas.
Cuando los costos vienen muy castigados, no hay manera de llevar a cabo obras que adecuen el terreno y que den las condiciones de seguridad suficientes.
Carlos Corral, director de la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU)
También advierten que construir vivienda social sin atender problemas como riesgos, servicios públicos, transporte e infraestructura insuficientes, así como lejanía de las ciudades que concentran oportunidades de trabajo y educación, puede llevar a repetir errores que contribuyeron a que en el país haya 6.1 millones de viviendas deshabitadas.
“No es un modelo exitoso para generar bienestar porque no estás construyendo barrio, no estás construyendo equipamiento público, universidades, escuelas, servicios urbanos, recolección de residuos sólidos, acceso al agua. Estamos entendiendo la vivienda como un ente aislado y no en relación a la ciudad”, sostiene el especialista de Fundación Hogares.
Para Rivera Urbina, el primer paso para evitar repetir la historia es replantear la meta y realizar un diagnóstico profundo sobre la necesidad de vivienda en México. “¿En dónde están los estudios que dicen que tu déficit es de 1.8 millones de viviendas cuando el Inegi tiene registradas viviendas abandonadas?”, cuestiona.
Publicidad
A la par, es necesario pensar en la construcción de vivienda social no como una cifra a alcanzar para el final de este sexenio, sino como espacios que puedan ser habitados por comunidades durante décadas.
“Estamos desarrollando espacios donde las familias van a estar por lo menos 40 o 50 años viviendo, entonces la capacidad de planeación tendría que poner el enfoque no en el 2030”, apunta.