¿Qué propone la llamada #LeyKenzo?
La propuesta que los animalistas han dado a conocer parte de la idea de que la reproducción en cautiverio solo tiene un verdadero valor para la conservación cuando forma parte de programas científicos rigurosamente planificados, con objetivos claros de recuperación de especies, manejo genético, trazabilidad y supervisión técnica.
Las organizaciones impulsoras sostienen que fuera de esos esquemas la reproducción de grandes felinos responde principalmente a intereses comerciales y no fortalece las poblaciones silvestres.
Argumentan que, aunque cada año nacen cientos de tigres, leones y otros grandes felinos exóticos en cautiverio en México, la mayoría nunca será reintroducida a su hábitat natural y termina siendo utilizada para exhibiciones, reproducción continua, fotografías con visitantes o intercambio entre colecciones.
Como ejemplo citan el caso de los tigres blancos, cuya coloración obedece a una mutación genética recesiva y cuya reproducción ha dependido históricamente de procesos de selección dirigida y, en numerosos casos, de consanguinidad.
Es así que sostienen que producir más ejemplares de este tipo no fortalece la conservación de los tigres silvestres ni incrementa su diversidad genética.
De lo que hasta ahora se conoce, la propuesta plantea:
- Prohibir la reproducción de grandes felinos exóticos cuando tenga fines comerciales.
- Permitirla únicamente dentro de programas científicos y de conservación plenamente justificados y supervisados por la autoridad competente.
- Fortalecer la identificación, la trazabilidad genética y el control reproductivo de estos animales.
- Endurecer las sanciones contra quienes lucren con la reproducción y comercialización ilegal de grandes felinos.
- Priorizar políticas públicas enfocadas en la protección de los hábitats naturales y las poblaciones silvestres.
"En México no faltan leyes"
Para el presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM), Ernesto Zazueta, el debate entorno a la "Ley Kenzo", debe comenzar por reconocer que la propuesta aún no existe como iniciativa legislativa.
Aunque respaldó que se discutan mecanismos para mejorar el bienestar animal, consideró que el principal problema no es la ausencia de legislación.
"En México no faltan leyes. Lo que falta es que se cumpla la ley", afirmó.
Zazueta sostuvo así que cualquier reforma debe construirse con la participación de investigadores, médicos veterinarios y especialistas en fauna silvestre para evitar que decisiones tomadas con argumentos emocionales terminen perjudicando a los propios animales.
"Si se va a hacer una iniciativa, que participen investigadores, especialistas y científicos. No que se haga con argumentos emocionales o por personas que, aunque amen a los animales, no tienen experiencia en fauna silvestre", señaló.
El dirigente de AZCARM consideró además que el caso Kenzo evidenció principalmente las deficiencias institucionales para supervisar el manejo de grandes felinos y responder adecuadamente durante una emergencia.
"Lo que puso en evidencia fue el actuar de las autoridades. Ese es el problema más grande y estas propuestas ni siquiera aluden a ese aspecto", afirmó.
Explicó además que AZCARM colabora actualmente con el diputado de Morena Carlos Ignacio Mier en una iniciativa de reforma a la Ley General de Vida Silvestre, presentada el 23 de julio, que busca reconocer la corresponsabilidad entre las autoridades y los centros de conservación cuando los animales asegurados son canalizados a estas instalaciones.
Asimismo, propuso que los recursos obtenidos por multas e infracciones en materia ambiental se destinen directamente al mantenimiento y conservación de los ejemplares decomisados.
A juicio de Zazueta, el verdadero problema no es la reproducción en sí misma, sino la falta de control sobre ejemplares mantenidos fuera de la legalidad.
"Para mí, que nazca un animal de una especie amenazada no es el problema. El problema es cómo los tienen", sostuvo.