Publicidad
Publicidad

La UNAM abre frente por fallas en el examen 2026: “Es muy triste para los estudiantes que no hicieron trampa”

Ante las quejas de aspirantes de que la plataforma operó con fallas, la UNAM decidió suspender temporalmente las inscripciones de primer ingreso en todas sus licenciaturas.
Resultados del examen de admisión a la UNAM 2
Más de 50,000 alumnos ingresarán a la UNAM en agosto de 2026 para estudiar una licenciatura. (Foto: Andrea Murcia/Cuartoscuro)

La aplicación del examen de ingreso 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está en entredicho luego de que se presentaran algunas anomalías que llevaron al centro de estudios a frenar el proceso de inscripción que comenzaba este lunes para hacer una revisión de las pruebas.

Este año, la institución hizo el examen de admisión 100% en línea, a través de una plataforma con Inteligencia Artificial (IA) que filmaba a los jóvenes mientras resolvían las preguntas. Sin embargo, señalan, la aplicación operó con fallas: mientras no fue capaz de detectar a quienes confesaron que usaron IA para contestar el examen, a otros les canceló la prueba por ruido, problemas de internet o apagones.

Publicidad

Al respecto, la UNAM decidió suspender temporalmente las inscripciones de primer ingreso en todas sus licenciaturas. La matriculación arrancaba el próximo lunes 27 de julio, pero la institución lo pondrá en pausa hasta concluir la revisión del Proceso de Selección 2026. Esto para dar certeza a todas las personas que presentaron el examen de ingreso 2026.

“No fue justo”

Los resultados del examen reabrieron el debate sobre el impacto de la IA en la educación, la manera en qué debe usarse y las desigualdades que enfrentan los jóvenes que buscan un lugar en la universidad pública más importante y demandada de México.

A Meynard le ocurrió esto. El estudiante de 17 años presentó el examen por primera vez, para la carrera de Sistemas Computacionales. Había contestado menos de la mitad de los 120 reactivos cuando la plataforma de la UNAM comenzó a mandarle alertas. Que se alejaba de la cámara, que había mucho ruido en su entorno o que detectaba el uso de otro dispositivo.

Pero, salvo el ruido externo, que no podía controlar, Meynard afirma que nunca se paró de su computadora ni utilizó otro dispositivo.

De acuerdo con los aspirantes, la plataforma de la UNAM era sumamente sensible al ruido. Detectaba "los pasos de una mascota”, “el movimiento del aspirante”, “si no veía a la cámara” o “una voz de fondo”. Pero la IA no discriminaba los sonidos. Así que muchas veces los interpretó como si provinieran de otra persona que cantaba las respuestas. El silencio se volvió un privilegio.

La plataforma incluía, además, un permiso para ir al baño, que Meynard nunca activó. Pese a ello, el sistema le pausó la prueba y media hora después le notificó que su examen había sido cancelado.

“No fue justo. En mi localidad, en mi hogar, sí hay ruido, pero no a tal grado para que me mandara una alerta”, explica Meynard, quien estudió durante un año para el examen y no tuvo la oportunidad de terminarlo.

Para mí era imposible hacer trampa frente a la cámara.
Meynard, aspirante a la UNAM.

Publicidad

En ese mismo entorno presentó el examen para el Instituto Politécnico Nacional (IPN), una prueba también en línea con la que no tuvo mayor problema.

Como a Meynard, la UNAM canceló el examen al 2% de los casi 159,000 aspirantes que lo presentaron, debido a supuestas prácticas contrarias a la legislación universitaria. También presentó una denuncia penal contra empresas que hicieron fraude con las respuestas.

Sin embargo, cuando la universidad publicó los resultados, varios de los aspirantes aceptados confesaron en redes sociales que habían hecho trampa , contestado con ayuda de la IA, o con respuestas filtradas en grupos de WhatsApp y Facebook. No fueron detectados por la plataforma de la UNAM.

Se me hace muy injusto, porque hay mucha gente que sí se esforzó, que estudió mucho.
Isha Sofía, aspirante a la UNAM.

Publicidad

Un método de admisión desigual

La alta demanda y los pocos lugares disponibles han llevado a la UNAM a aplicar un examen estandarizado como método de selección. Pero esta prueba no considera los factores sociales y económicos de los aspirantes.

Muchos viven en casas sin espacios adecuados para estudiar, no pueden pagar un curso de preparación académica o acuden a escuelas sin el nivel de enseñanza adecuado. Todavía hay quienes no tienen una computadora propia o cursaron la educación básica en planteles sin equipo de cómputo e internet.

En esas condiciones, otro joven presentó el examen por primera vez. Pero se topó con que la prueba sería en línea. “Nosotros no contábamos con computadora e hicimos el esfuerzo entre todos y pudimos comprar una”, comparte su mamá a través de redes sociales.

El esfuerzo familiar no alcanza para cambiar el entorno, las condiciones de la vivienda. La UNAM le canceló el examen.

“El día del examen fue un caos con los ruidos externos. No podíamos hacer nada para que todo estuviera en silencio. Se nos fue la luz por un instante, fue un estrés horrible", lamenta la madre.

Es muy triste para los estudiantes que no hicieron trampa.
Mamá de un aspirante a la UNAM.

Para otras familias supone un sacrificio, incluso, pagar el costo de la prueba, que este año alcanzó los 490 pesos.

“No solo es el esfuerzo de los alumnos, también de los papás. En mi caso, yo soy madre soltera, vivo hasta Chalco. Me esforcé a pagar curso y pasajes, y así, como si nada, le cancelan el examen. No se me hace justo”, narra la madre de una estudiante que este año presentó el examen por cuarta vez y que prefiere reservar su identidad.

Reclaman exámenes presenciales

Ante estas quejas, la UNAM aceptó revisar los exámenes cancelados a los aspirantes que lo soliciten a más tardar el 31 de julio. Mientras, algunos estudiantes alistan una manifestación el próximo lunes 27 de julio en Ciudad Universitaria para exigir transparencia y el regreso a los exámenes presenciales.

La Universidad Nacional dijo que el examen en línea daría oportunidad de participar en el concurso de selección a más estudiantes foráneos. Pero muchos aspirantes consideran que la edición digital opacó el proceso y hasta generó un mayor estrés en ellos. A la presión común por saber los contenidos, se añadió la tensión de la videovigilancia.

“Estaba presionado y nervioso. Hacerlo en línea, en una cámara, es más pesado”, comparte Meynard.

Hasta los aspirantes que sí alcanzaron un lugar en la UNAM coinciden en que el examen en línea no es la mejor opción todavía. Isha Sofía, una alumna de Coatepec, Veracruz, logró entrar a la carrera de Física este año, tras estudiar a diario por más de tres horas en un curso académico. Fue su segundo intento.

“Mi experiencia estuvo bien, pero porque yo tuve la fortuna de tener un ambiente silencioso y con buen internet”, reconoce y agrega: “Pero igual estaba con los nervios de que, si pasaba un coche afuera, en la calle, y gritaban algo, me lo podían cancelar”.

Tags

Newsletter

Los hechos que a la sociedad mexicana nos interesan.

Publicidad

MGID recomienda

Publicidad