En referencia a la carta que ayer recibió de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, Sheinbaum manifestó: "Es muy buena noticia, porque todos los ganaderos del país, particularmente los del norte, que se dedican a criar y después a exportar Estados Unidos, ya van a poder recuperar esta exportación, y eso ayuda a todas estas familias y, en general, a la economía del país".
Explicó que los gobiernos de México, Estados Unidos y Panamá acordaron, una vez que se recibió la notificación de la reapertura, nuevas medidas para contener la plaga.
Estas consisten en la liberación de moscas estériles, que al mezclarse con insectos silvestres, que depositan sus larvas en el ganado y causan su muerte, frenan su reproducción y por tanto la plaga del gusano barrenador.
Por eso reportó que esa liberación de moscas ocurrirá "más o menos en dos semanas, va a ir del norte hacia el sur".
Esa medida se fortalecerá con la operación de la planta de producción de moscas estériles, misma que fue inaugurada recientemente en el estado de Chiapas.
Además, dijo que se está analizando una nueva cepa, que es más eficiente y está bajo valoración de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
La mandataria explicó que la idea es que, hacia la tercera semana de agosto, pueda abrirse la frontera en Sonora, después la de Chihuahua, hasta alcanzar la apertura total.
Dijo que por ahora no se ha hablado de las cifras o volúmenes de exportación que será permitidos por Estados Unidos.