Al explicar la situación que dio origen al decomiso en Coahuila, Ruffo reconoció que quizá parte del huachicol detectado ingresó mediante pedimentos tramitados por su empresa, aunque sostuvo que ni siquiera las aduanas tenían certeza, pues no inspeccionaron la mercancía, como era su función.
"Nosotros imaginamos que alguno de los volúmenes importados a través de nosotros pueden estar ahí (en lo decomisado), pero la aduana no nos ha podido aclarar, porque como no hicieron la inspección, por eso es que hay contrabando y ese es el enorme elefante en la sala del gobierno federal, porque tienen un problema de corrupción enorme", comentó.
Ahí, sostuvo, la Aduana tiene la responsabilidad de revisar que efectivamente corresponda el tipo y el volumen de la mercancía, pues con esos datos se determina el cobro de impuestos.
También refirió que es el comercializador quien mantiene los acuerdos con la refinería de Texas.
"Y tiene una empresa que es la que nos entrega a nosotros el documento que respalda el combustible que viene en su camión o en su tren o en su barco".
"Todo proviene de un requerimiento que nos hace el comercializador que dice, oigan Ingemar, queremos tantos litros de gasolina, tantos de diésel, etcétera. Entonces, ellos de su proveedor nos dan un documento que dice que ahí viene ese combustible que ellos requirieron", agregó.
Insistió en que, a partir de ese momento, Ingemar realiza el "papeleo" por conducto de un agente aduanal. La verificación del tipo y volumen de la mercancía corresponde a las aduanas.
"Revisar la mercancía es el trabajo de la aduana. A nosotros simplemente nos dicen, a ver, quiero 10,000 litros de gasolina magna. Ah, bueno, hacemos un pedimento y esperamos que llegue el transporte que contrató el comercializador. Y entonces empatamos el documento de embarque con el pedimento de importación de Ingemar y se lo presentamos a la aduana.
"Y la aduana dice, va, pasa, son 10,000 litros. Bueno, pues ahí va el vehículo con 10,000 litros. Pero si resulta que van más vehículos y entraron con el mismo pedimento que solo ampara 10,000 litros, pues entonces ¿qué pasó ahí?", añadió.
Ruffo reconoció que, debido a que "el ambiente del huachicol está pesado", había intentado vender sus acciones y dejar de formar parte de Ingemar. Sin embargo, aseguró que las reglas internas de la sociedad no se lo permitieron porque los demás accionistas no aprobaron la operación.