“La mejor emergencia sanitaria es aquella que no sucede”, afirmó ante representantes del gobierno federal, legisladores, organismos internacionales, académicos y productores agropecuarios reunidos en la Ciudad de México.
Esteve señaló que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la deforestación y el incremento de los movimientos comerciales y de personas genera condiciones favorables para la propagación de nuevas plagas y enfermedades tanto en cultivos como en la ganadería.
“Viene otro gusano barrenador. La pregunta es cuál va a ser y si estaremos preparados para enfrentarlo”, advirtió.
El dirigente empresarial señaló que la reaparición del gusano barrenador en la región demuestra el alto costo de no actuar oportunamente.
Recordó que una estrategia preventiva habría resultado mucho menos costosa que enfrentar una emergencia sanitaria ya instalada.
“Prevenir cuesta uno, remediar cuesta 10 y una falla catastrófica cuesta 100”, afirmó.
De acuerdo con el presidente del CNA, las pérdidas derivadas de esta contingencia ya superan los 2,000 millones de dólares, mientras que los costos para contener la plaga continúan aumentando.
Además, criticó que algunas medidas comerciales adoptadas por Estados Unidos, como el cierre temporal de la frontera al ganado mexicano, no estuvieran sustentadas en criterios científicos.
“La mosca no necesita visa ni pasaporte. Se mueve con el viento o con la fauna silvestre”, señaló al defender una regionalización sanitaria basada en evidencia científica.
Cambio climático favorece nuevas enfermedades
El dirigente agropecuario advirtió que el cambio climático está modificando los ecosistemas y permite la expansión de enfermedades hacia zonas donde antes no existían.
También alertó sobre la pérdida de barreras naturales provocada por la deforestación, fenómeno que históricamente ayudaba a contener la dispersión de plagas.
Entre los riesgos que observan especialistas y autoridades sanitarias destacan la resistencia antimicrobiana, nuevas enfermedades de animales y vegetales, así como amenazas como la fiebre porcina africana, que actualmente se encuentra en República Dominicana.
Esteve recordó que la enfermedad devastó gran parte de la producción porcina en China y puede generar severos impactos económicos si llega a México.
Ante este panorama, el presidente del CNA insistió en que se deben reforzar las capacidades del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), organismo responsable de la vigilancia y protección sanitaria del sector agroalimentario.
Aseguró que, pese al crecimiento de la producción agropecuaria nacional, los recursos destinados a la sanidad disminuyeron.
“Tenemos que proteger este patrimonio de salud que tenemos. Muchas veces no lo valoramos hasta que lo perdemos”, sostuvo.
Asimismo, planteó la necesidad de construir mecanismos de financiamiento compartidos entre gobierno y sector privado para enfrentar los riesgos sanitarios cada vez más complejos.
“Invertir en sanidad no es un gasto, es una inversión”, enfatizó.