“Son víctimas de extorsión sistemáticamente por la policía, que no solo les pide dinero, sino que además les llega a robar artículos personales, tenis, celulares, todo con la amenaza de llevarlos ante el Ministerio Público si no ceden ante estas presiones, además de, por supuesto, otro tipo de abusos y torturas”.
Algunos turistas pueden quedar fuera de este perfil, pero entran en los riesgos de extorsión. Se prevé, además, que durante el Mundial se incremente el consumo de sustancias, así como los riesgos que conlleva el hacerlo en un mercado ilícito.
Una encuesta de 2021 de Elementa y ReverdeSer, organizaciones que promueven la reducción de daños, encontró que de 150 personas detenidas por posesión simple de sustancias, dos eran extranjeras; 59 fueron detenidas en la Ciudad de México y 20 en el Estado de México. La mayoría era menor de 30 años y usaba cannabis.
El 90% de las personas usuarias fueron víctimas de extorsión. Los montos de dinero solicitados van desde los 200 pesos hasta los 10,000 pesos. El problema mayor es que esto permanecerá en México una vez que acabe el torneo.
El efecto Trump
A la tardanza de México en regular el mercado de la cannabis se suman otras complicaciones: las presiones del gobierno de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, para que los países colindantes endurezcan las políticas de control de drogas y el flujo de precursores, debido a la epidemia de sobredosis por opiáceos que enfrenta ese país.
“Esta presión tan grande que ejerce hace retroceder al gobierno mexicano en cualquier intento de reforma o de legalización respecto a otras sustancias”, explica.
Pero en Estados Unidos ya se permite el uso del cannabis en 24 de sus 50 estados. En Canadá también está regulada esta droga y es el propio Estado quien controla todas las etapas de la cadena de mercado, desde la producción de las semillas, hasta las plantas, la distribución, el etiquetado de los productos, los precios y los impuestos.