Este sondeo de la Secretaría de Salud, difundido en diciembre pasado, muestra un ligero cambio generacional, ya que 6.4% de los adolescentes del año 2016 (los millennials más jóvenes) había probado alguna droga al menos una vez y 3.1% había consumido en el último año.
Al desglosar el consumo por tipo de sustancia se observa otro patrón: son diferentes las drogas que van en aumento entre los adolescentes que aquellas donde el consumo creció más entre los adultos.
Cannabis, cocaína y anfetaminas
Por ejemplo, en el último año el consumo de cannabis disminuyó de 2.6% a 1.9% entre los más jóvenes mientras que subió de 2 a 2.5% entre las personas de 18 a 65 años.
El uso de anfetaminas se mantuvo en 0.2% para los adolescentes de 2016 a 2025, pero aumentó entre la población adulta al pasar de 0.2 a 0.3%.
Solo cayó en ambos grupos el consumo de cocaína. En los últimos 12 meses pasó de 0.8% a 0.5% entre los mayores de edad y de 0.6% a 0.2% entre los adolescentes.
Además, el consumo de drogas de uso médico creció en general. Los adolescentes que las probaron alguna vez en la vida pasaron de 0.6% a 1% y quienes las usaron en el último año subieron de 0.4 a 0.5%.
Para los adultos el incremento fue de 1.4 a 2.8% al probarlas al menos una vez y de 0.5 a 1% en el último año.
Crece el uso de opioides
Entre las drogas médicas que los adolescentes han usado alguna vez en su vida destacan los opioides y los tranquilizantes. Los primeros aumentaron de menos de 0.1% en 2016 a 0.5%. El porcentaje de consumo en el último año creció de menos de 0.1% a 0.3% entre los menores de 12 a 17 años.
Los tranquilizantes casi se mantuvieron igual, al pasar de 0.4 a 0.5%. Otras drogas médicas, como los sedantes y los estimulantes, se mantuvieron con un consumo de menos 0.1% en el último año.
El sondeo, que no se actualizaba desde hace nueve años, también muestra un aumento en el consumo de opioides dentro de la población de 18 a 65 años de 1.5 puntos porcentuales. Es incluso mayor al observado en los adolescentes.
El 0.1% de los adultos había probado los opioides en 2016 y la proporción pasó a 1.6% en 2025. Quienes los consumieron en el último año subieron de menos de 0.1% a 0.8%