“(La gobernadora) ha actuado con un doble rasero: por un lado, en la Ciudad de México, ha tomado este trámite judicial como un acto de persecución política y, por otro lado, en Chihuahua, esto mismo lo presenta como una prueba de exoneración”, señalaron en un comunicado conjunto el senador y sus abogados Schütte & Delsol.
No obstante, aseguraron que las investigaciones sobre los delitos presuntamente cometidos en perjuicio del senador continuarán en la FGR a partir de las denuncias ya presentadas.
Asimismo, solicitaron que se investiguen a fondo tanto las acusaciones existentes en contra de la administración de Javier Corral en Chihuahua como la “instrumentalización y uso faccioso de las instituciones” del estado por parte de Maru Campos.
Lo anterior ocurre después de que, el pasado 27 de mayo, el PAN realizara una concentración frente a las instalaciones de la FGR para respaldar a Maru Campos ante el citatorio que recibió para comparecer en una audiencia derivada de la denuncia presentada por Javier Corral.
La movilización se convirtió en un acto de carácter político, en el que dirigentes y simpatizantes panistas denunciaron una supuesta “persecución política” contra la gobernadora. Días antes, Campos también fue citada a comparecer por el caso de los dos agentes de la CIA que murieron en Chihuahua tras participar en un operativo de seguridad.