De Baja California a Yucatán, todo el país está bajo la violencia. La Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, las entidades de las sedes mundialistas, concentran 12% de los homicidios dolosos que ocurre en el país.
Alberto Guerrero, especialista en seguridad pública, considera que a pesar de que México fue notificado de que albergaría el Mundial desde 2018, no logró contener la violencia pues el sexenio de Andrés Manuel López Obrador fue el más violento de la historia con más de 200,000 homicidios dolosos.
"El tema de homicidios dolosos sin duda llama poderosamente la atención y es un problema que se centra en diferentes centros urbanos, no solamente en las ciudades que van a hacer sedes del Mundial”.
Alberto Guerrero, experto en seguridad.
La sombra de la violencia
A menos de 100 días del silbatazo inicial de la máxima fiesta de futbol, la violencia puso en riesgo el sueño mexicano de ser por tercera vez sede mundialista.
Un operativo para detener a Nemesio Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (uno de los seis declarados como Organizaciones Terroristas Extranjeras por Estados Unidos) desató una jornada de violencia en alrededor de 20 estados del país.
La postal de quema de autos y negocios, balaceras y narcobloqueos generó preocupación en el mundo pues a pesar de que México será sede de solo 13 de los 104 encuentros del torneo, el epicentro de lo violencia fue Jalisco, uno de los estados que alberga una de las sedes: Guadalajara.
Desde Europa, Federación de Portugal puso en duda su asistencia a México para participar en un partido amistoso con la Selección mexicana, aunque finalmente se realizó; en Alemania, el coordinador de turismo, Christoph Ploß pidió que los países anfitriones cumplieran las normas de seguridad.
Pero no fueron los únicos países que manifestaron su preocupación. Bolivia pidió a la FIFA garantías de seguridad adicionales para partidos de repechaje realizados en marzo, y Jamaica manifestó su incertidumbre. Ambas selecciones quedaron fuera del Mundial.
Desde Palacio Nacional, la presidenta buscó la calma: “Está garantizada la seguridad. Y suficiente vigilancia y revisión para que no pase absolutamente ningún problema, sea un gran Mundial, pacífico, y donde los visitantes vengan a divertirse”.
De Baja California a Yucatán, todo el país está bajo la violencia. La Ciudad de México,