Su gobierno envió una modificación a la Ley de Seguridad Nacional para “regular las actividades de enlace para el intercambio de información con autoridades mexicanas que desarrollan los agentes extranjeros”
A partir de esa modificación, se planteó que los agentes extranjeros no pueden ejercer facultades reservadas para autoridades mexicanas ni aplicar o ejecutar las leyes extranjeras en México; deben informar a las autoridades mexicanas los datos que obtengan en el ejercicio de sus funciones y presentar un informe mensual donde incluyan las actividades y gestiones realizadas.
El operativo de Chihuahua
A pesar de que en la Ley de Seguridad Nacional y en la Constitución se establece que las autoridades locales no pueden suscribir convenios de seguridad con gobiernos extranjeros y que agentes no pueden participar en operativos en tierra, en Chihuahua se realizó un operativo en el que participaron dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La gobernadora Maru Campos aseguró que ella no tenía conocimiento de que en el operativo para desmantelar un laboratorio de drogas participarían dos agentes extranjeros.
“En ningún momento gestioné, autoricé ni tuve conocimiento de la presencia de personas extranjeras en esa acción”, aseguró a través de sus redes sociales.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que hubo una violación a las leyes de México, pero ahora lo que sigue es determinar quién fue quien celebró el contrato, lo que le corresponderá a la Fiscalía General de la República.
La polémica, que ocasionó la incursión de los dos agentes en el operativo en Chihuahua, incomodó al embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson.
El diplomático fue quien en un mensaje en redes sociales difundió que los dos agentes murieron en Chihuahua. Un día después, el tema llegó a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien dijo que su gobierno no fue informado sobre ese operativo.
Aunque hasta ese momento Johnson mostró una relación de cooperación y reconocimiento a México, en un evento en Sinaloa criticó la corrupción.
“La corrupción no solo frena el progreso, lo distorsiona. Eleva costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados”, indicó.