Además del tráfico de drogas, entre sus actividades criminales estaba la extorsión.
“Esta estructura obtenía recursos ilícitos mediante narcomenudeo, comercialización ilegal de hidrocarburos, secuestro, homicidios, tráfico de armas, despojo de propiedades y un delito que es prioritario para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, también a través de la extorsión”, indicó.
También se identificó que mantenía control criminal sobre corredores logísticos estratégicos en el occidente y centro del país.
“Desde estas regiones coordinaba esquemas de extorsión sistemática contra personas y también contra empresas de autotransporte, combustible y carga comercial que circulaban por territorios bajo influencia de su organización”, señaló el secretario.
Como parte de sus esquemas de extorsión, integrantes de la red criminal exigían a empresas transportistas pagos periódicos bajo amenazas.
“Este esquema pretendía simular control territorial y ofrecer supuesta 'protección' a cambio de cuotas ilegales, constituyéndose en una red de extorsión regional que afectaba la actividad económica”, dijo.
EU contribuyó con información
El secretario de Seguridad informó que la detención de “El Jardinero” se realizó con información que proporcionó el Gobierno de Estados Unidos, la cual no solo fue para este caso, pues como parte de la relación bilateral se comporten datos de manera constante.
“Esta acción se realizó en el marco del entendimiento vigente con el Gobierno de los Estados Unidos y sus distintas agencias, es decir, siempre bienvenido el intercambio de información suscrito con estricto apego al respeto de nuestra soberanía y jurisdicción territorial”, dijo.
El secretario aclaró que la operación se trató de un “operativo íntegramente ejecutado por autoridades mexicanas”.