Nunca pondría esas elecciones como ejemplares. Hubo demasiados 'males menores' en esas elecciones que nos aconsejan no repetirlas jamás.
Jaime Rivera, consejero electoral del INE hasta el 3 de abril.
De cara a la elección judicial de 2027 y ante la experiencia que se tuvo en el primer ejercicio, considera que el proceso para elegir a personas juzgadoras debe hacerse en una fecha diferente e independiente de los comicios políticos.
De mantenerse en el mismo día, advierte que no solo se repetirían las deficiencias y vulneraciones que se observaron en 2025, si no que se multiplicarían.
"Si se deja en la misma fecha, no esperemos que se repitan los errores garrafales de 2025. No, eso sería muy optimista. Se van a multiplicar a tal grado que las elecciones, todas, se pueden colapsar", afirma.
"El INE hizo lo mejor que pudo"
Contrario a los comicios del 2000, en los que fungió como director ejecutivo de Organización Electoral del entonces Instituto Federal Electoral (IFE) y que califica como “impecables" o "ejemplares”, en las elecciones judiciales –señala–, ”el INE no pudo hacer todo lo que hacía falta para ser unas elecciones auténticas y confiables”.
Con el tiempo encima tras la aprobación de la reforma judicial, a finales de 2024, el INE tuvo que organizar en solo unos meses una inédita elección de miles de jueces y magistrados de todo el país, además del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sin ningún recurso adicional y con reglas que se acordaron sobre la marcha.
Rivera Velázquez detalla que él y otros consejeros advirtieron las dificultades que tenía esa decisión, entre ellas el recorte de más de 13,200 millones de pesos que, se calculó, costaría el proceso lo que obligó a instalar menos casillas, contratar menos personal y por menos tiempo.
“Se hizo en el marco de una reforma constitucional apresurada, con muchos defectos, con una ley reglamentaria más apresurada y más defectos, que hizo imposible que se dieran en esas elecciones todas las garantías de integridad electoral y no todas se pudieron cumplir”, asegura.
El INE hizo lo mejor que pudo, pero no pudo hacer todo lo que hacía falta para unas elecciones auténticas y confiables.
Jaime Rivera, consejero del INE hasta el 3 de abril.
El aún consejero señala que hubo deficiencias no porque así se quisiera, sino por la cadena de deficiencias y vacíos legales, así como prácticas que se promovieron desde el poder que lesionaron la organización.
"Se pudo, pero de una manera indeseable. Repetidamente en el Consejo expresé que el INE había tenido que adoptar algunas medidas indeseables, pero que se consideraron necesarias como mal menor. Hubo además intervenciones de poderes, maquinarias políticas y económicas de muchos recursos que introdujeron los famosos acordeones", dice.
El licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM señala que ese factor, en el que se distribuyeron papeletas con la guía para elegir a ciertos jueces y magistrados, fue una "vulneración de la libertad del voto y la autenticidad del voto". "Fueron mecanismos masivos que respondieron a poderes grandes económicos y políticos que coaccionaron el voto", señala.
Aunque el Instituto Nacional sancionó a candidatos que aparecieron en ‘acordeones’; el Tribunal Electoral 'perdonó' algunas multas.