También hubo renuncias
Cuando las acusaciones llegaron desde Estados Unidos, algunos de los señalados aseguraron que eran falsas.
"Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno", escribió Rocha en sus redes sociales.
Sin embargo, horas después presentó su solicitud de licencia ante el Congreso de Sinaloa para separarse temporalmente de su cargo.
“Tengo la conciencia tranquila, una vida de trabajo respalda mis palabras, lo digo clara y contundentemente, son falsas y dolosas las acusaciones que se han vertido en mi contra”, dijo el político que llegó al cargo abanderado por Morena.
Luego vino la petición de Juan de Dios Gámez Mendívil para separarse del cargo como alcalde de Culiacán.
El 5 de mayo, el vicefiscal de Sinaloa, Dámaso Castro Saavedra, solicitó licencia temporal de su cargo. Al vicefiscal se le señaló de recibir sobornos a cambio de dar protección a “Los Chapitos”.
“En su calidad de vicefiscal general de Sinaloa, Saavedra ha recibido sobornos mensuales de los Chapitos. A cambio, Saavedra ha protegido a los miembros de ‘Los Chapitos’ para que no fueran detenidos y les ha informado de las operaciones de las fuerzas del orden público planeadas con el respaldo de los Estados Unidos, incluidas informaciones sobre operaciones de las fuerzas del orden público dirigidas contra los laboratorios de drogas y los miembros de ‘Los Chapitos’, de modo que estos pudieran destruir o trasladar las pruebas de las actividades de tráfico de drogas antes de dichas operaciones”, dijo.
Negociaciones con EU pueden traer más acusaciones
Guerrero considera que los dos exfuncionarios que están bajo la jurisdicción de Estados Unidos, seguro buscaron acuerdos para obtener beneficios legales, pero ello puede representar un riesgo para otros por los señalamientos que pueden hacer ante autoridades estadounidenses.
“Tiene como un objetivo por principio de cuentas evitar una cadena perpetua, aunque la pena mínima es de 40 años. Obviamente habrá algún tipo de negociación para ser testigos protegidos y vendrá la caída en cascada de diferentes personajes que están implícitos no solamente en este proceso, sino en varias acusaciones más”, sostiene.
Por ejemplo, dice Enrique Díaz Vega es clave para conocer la ruta de los recursos que presuntamente llegaban al gobierno de Rocha Moya procedentes de “Los Chapitos”.
“El caso de Mérida no solamente pone a temblar a Rocha Moya por todo lo que implica el conocimiento de la estrategia, todo el dinero que se manejó por el otro lado la omisión y la colusión de las fuerzas del orden, sino que ahora también pone a temblar a varias estructuras de otras entidades”, agrega.