Por estos casos, México envió 14 comunicaciones diplomáticas a Estados Unidos, en rechazo a las detenciones migratorias, para exigir investigaciones sobre las causas de muerte de los mexicanos y buscar justicia.
“Manifestando que esto nos parece inaceptable, manifestando nuestra enorme preocupación y rechazo a que esto ocurra. Por supuesto, hemos sido, por instrucciones de la presidenta, muy enérgicos en este planteamiento”, aseguró Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte.
El Departamento de Estado estadounidense respondió ya a 12 de esas comunicaciones, donde informó de la apertura de indagatorias sobre las muertes.
El funcionario detalló que cuatro de los fallecimientos ocurrieron en California, tres en Georgia, dos en Arizona y en Texas, Florida, Missouri e Illinois un caso en cada estado.
“Es un tema absolutamente doloroso, desgarrador y, por supuesto, absolutamente inaceptable para el Gobierno de México, porque hablamos de 13 personas que trágicamente han perdido la vida”, declaró.
Los mexicanos que murieron tenían entre 19 y 69 años. Velasco dijo que la presunta causa de muerte en seis casos fueron complicaciones médicas; en cuatro se reportaron suicidios; dos mexicanos murieron en operativos del ICE y uno más en el ataque armado en contra de un centro de detención en Dallas, Texas.
Solo en cinco de los 13 fallecimientos las familias aceptaron un apoyo económico para la repatriación. Además, se interpusieron demandas legales por dos muertes; otros cuatro casos están en el proceso de integración de expediente, tres más en análisis jurídico preliminar y otros tres en valoración por las familias de la víctima.