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El impacto de pasar la vida en celulares y redes sociales: 1 de cada 4 menores experimenta soledad no deseada

En México, el 74% de los usuarios de redes sociales son menores de edad y pasan un promedio de tres horas al día en ellas, dos horas más que la media global.
mié 18 marzo 2026 01:15 PM
1 de cada 4 menores experimenta soledad no deseada: por qué la SEP quiere regular las redes sociales en escuelas
El celular de una persona joven se enciende 192 veces al día con notificaciones. Unas 11 por hora. Esto dificulta la concentración y el aprendizaje. (Foto: iStock)

México analiza la posibilidad de limitar el uso de celulares en las escuelas y de establecer una edad mínima para abrir cuentas en redes sociales.

La decisión parte de una preocupación presente en todo el mundo: los smartphones, las plataformas digitales y la IA, usados en exceso, están afectando el aprendizaje, la salud mental y calidad de vida de niños y adolescentes.

Al menos 79 países ya cuentan con normas para prohibir o acotar los dispositivos móviles en las escuelas. Ahora, México podría unirse a ese grupo. La Secretaría de Educación Pública (SEP) abrió un debate sobre el tema con académicos y especialistas en educación y salud mental.

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También alista una consulta a familias y docentes. La dependencia busca diseñar una política educativa que regule el uso de celulares y redes sociales en las escuelas, más allá de las normas individuales implementadas por algunos estados, como Querétaro, Morelos y Guerrero.

“Lo que buscamos, en lugar de demonizar o espantarnos ante estas herramientas, es entender las condiciones en que se están integrando a la vida de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, y qué consecuencias tienen en su bienestar, desarrollo, aprendizaje y salud mental”, declaró Mario Delgado, titular de la SEP, al inaugurar el primer foro de debate.

Redes sociales, ansiedad y depresión

Ya existe evidencia que identifica los primeros impactos negativos de la tecnología digital. Jonathan Haidt, psicólogo social y profesor de la Universidad de Nueva York, asegura que las pantallas están reconfigurando la infancia.

Los niños ya no crecen con juegos, interacción cara a cara y aprendizaje directo, sino pegados a teléfonos inteligentes, plataformas digitales, haciendo scroll infinito y en medio de una constante comparación social.

Referente del tema por su libro La generación ansiosa, advierte que este entorno hiperconectado golpea el bienestar de los más jóvenes.

“La salud mental de los adolescentes en todo el mundo comenzó a deteriorarse en la década de 2010, justo cuando los teléfonos inteligentes se volvieron omnipresentes y las plataformas de redes se rediseñaron en torno a algoritmos adictivos”, afirma.

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Con él coincide Paola Cicero, oficial nacional de la Unesco en México. Ella agrega que el uso excesivo de las redes sociales también conlleva sobreexposición y desinformación.

Todos son fenómenos relacionados con el desarrollo de ansiedad, depresión o trastornos alimenticios, sobre todo en niñas, no vistos al mismo nivel en las generaciones anteriores.

En nuestro país se estimó en 2022 que casi 9% de los niños y adolescentes tenían ansiedad y 4% depresión.

Además, por el diseño centrado en captar y retener la atención de los usuarios, las redes sociales impactan el cerebro de niños y adolescentes.

”Pueden generar una dependencia psicológica en los niños, especialmente porque la corteza prefrontal no está formada hasta más allá de los 20 años y esto dificulta la concentración, el autocontrol y la tolerancia al aburrimiento y a la frustración”, expone Cicero en un foro organizado por la SEP.

En México, un niño tiene celular, en promedio, a los 12 años. Además, son menores de edad el 74% de los usuarios de redes sociales y pasan unas tres horas al día en estas plataformas, dos más que la media global.

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Vivir hiperconectado, pero solo

A esto se añade que 70% de los adolescentes usan la Inteligencia Artificial (IA) como compañero emocional y un tercio de ellos prefiere esto a tener amigos reales.

Y, sin embargo, se sienten solos. Un cuarto de los adolescentes y jóvenes experimentan soledad no deseada, refiere Cimenna Chao, directora de Innovación Educativa de la Universidad Iberoamericana.

“No es que busquen un rincón para estar solos. No quieren estar solos, pero se sienten solos”.

Otro problema es que el entorno digital tampoco está libre de violencias y riesgos. 23% de los mexicanos en edad escolar han sufrido ciberacoso. Derivado de ello padecen enojo, frustración, desconfianza, inseguridad, miedo, ansiedad y depresión.

La hiperconectividad desemboca en una atención siempre fragmentada, agrega la experta de Unesco. En promedio, ilustra, el celular de una persona joven se enciende 192 veces al día con notificaciones. Unas 11 por hora. Esto dificulta la concentración y el aprendizaje.

También desequilibra los patrones de sueño. La luz azul de los dispositivos retrasa la melatonina, afecta el ritmo circadiano y el desarrollo físico y mental.

Inteligencia artificial y aprendizaje

Algunos estudios ya observan también los impactos de la inteligencia artificial. Cuando se usa como herramienta de apoyo supone beneficios en la educación, ahorra tiempo, acerca conceptos.

Su uso excesivo, sin embargo, se asocia con bajo desempeño escolar, dependencia cognitiva para tomar decisiones, incluso cotidianas, y con la disminución del pensamiento crítico.

“Hay evidencia de posibles costos de la IA a nivel neuronal, lingüístico y de memoria”, explica Cicero.

La IA modifica cómo pensamos, qué valoramos, cómo accedemos al conocimiento e, incluso, cómo nos relacionamos”,
Paola Cicero, oficial nacional de la UNESCO en México.

Según datos de la SEP, ocho de cada 10 estudiantes universitarios mexicanos tienen un alto apego a la tecnología y 93% ha usado IA al menos una vez.

Regulación de celulares y redes sociales

Las especialistas se pronunciaron a favor de que México también regule el uso de los dispositivos móviles, la IA y las redes sociales en las escuelas y permitirlos solo con fines educativos precisos.

Jonathan Haidt recomendó apostar por jornadas escolares libres de celulares y restringir la edad para las redes sociales. Es decir, seguir la misma línea de Australia, pionero en ese tipo de regulación al prohibir que menores de 16 años tengan perfiles en redes. España e Indonesia pueden ir por caminos similares.

"México tiene la oportunidad de liderar este movimiento en América Latina", alienta el psicólogo social.

Francia prohibió el uso de celulares en las escuelas primarias y secundarias desde 2018; en 20 estados de Estados Unidos también hay restricciones.

Mientras que el estado de Querétaro fue pionero en México en prohibir los celulares en las escuelas. Después hicieron lo mismo Morelos y Guerrero. Una propuesta similar avanza en Jalisco.

Chihuahua, San Luis Potosí, Sonora, Guanajuato, Tlaxcala, Tamaulipas y Michoacán también han abierto el diálogo sobre la importancia de establecer rutas normativas ante la tecnología digital.

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