La hiperconectividad desemboca en una atención siempre fragmentada, agrega la experta de Unesco. En promedio, ilustra, el celular de una persona joven se enciende 192 veces al día con notificaciones. Unas 11 por hora. Esto dificulta la concentración y el aprendizaje.
También desequilibra los patrones de sueño. La luz azul de los dispositivos retrasa la melatonina, afecta el ritmo circadiano y el desarrollo físico y mental.
Inteligencia artificial y aprendizaje
Algunos estudios ya observan también los impactos de la inteligencia artificial. Cuando se usa como herramienta de apoyo supone beneficios en la educación, ahorra tiempo, acerca conceptos.
Su uso excesivo, sin embargo, se asocia con bajo desempeño escolar, dependencia cognitiva para tomar decisiones, incluso cotidianas, y con la disminución del pensamiento crítico.
“Hay evidencia de posibles costos de la IA a nivel neuronal, lingüístico y de memoria”, explica Cicero.
La IA modifica cómo pensamos, qué valoramos, cómo accedemos al conocimiento e, incluso, cómo nos relacionamos”,
Paola Cicero, oficial nacional de la UNESCO en México.
Según datos de la SEP, ocho de cada 10 estudiantes universitarios mexicanos tienen un alto apego a la tecnología y 93% ha usado IA al menos una vez.
Regulación de celulares y redes sociales
Las especialistas se pronunciaron a favor de que México también regule el uso de los dispositivos móviles, la IA y las redes sociales en las escuelas y permitirlos solo con fines educativos precisos.
Jonathan Haidt recomendó apostar por jornadas escolares libres de celulares y restringir la edad para las redes sociales. Es decir, seguir la misma línea de Australia, pionero en ese tipo de regulación al prohibir que menores de 16 años tengan perfiles en redes. España e Indonesia pueden ir por caminos similares.
"México tiene la oportunidad de liderar este movimiento en América Latina", alienta el psicólogo social.
Francia prohibió el uso de celulares en las escuelas primarias y secundarias desde 2018; en 20 estados de Estados Unidos también hay restricciones.
Mientras que el estado de Querétaro fue pionero en México en prohibir los celulares en las escuelas. Después hicieron lo mismo Morelos y Guerrero. Una propuesta similar avanza en Jalisco.
Chihuahua, San Luis Potosí, Sonora, Guanajuato, Tlaxcala, Tamaulipas y Michoacán también han abierto el diálogo sobre la importancia de establecer rutas normativas ante la tecnología digital.