De 2003 a 2018, la Auditoría presentó un promedio de 62 denuncias de hechos al año y a partir del primer año de fiscalización de Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia decayeron ese tipo de acciones.
Gerardo Lozano Dubernard, presidente del Observatorio del Sistema Nacional Anticorrupción (OSNA), exauditor y exdirector del área de Cumplimiento Financiero de la ASF hasta 2021, considera que con Colmenares la Auditoría Superior no ha tenido avances relevantes.
La fiscalización en este país hoy no tiene consecuencias. Y la impunidad es el alimento de la corrupción,
Gerardo Lozano Dubernard, del Observatorio del Sistema Nacional Anticorrupción.
El exauditor explica que de 2017 a 2021 el universo fiscalizable fue de casi 10 billones de pesos de 8,146 auditorías, en las que se reportaron 6,332 asuntos con posible irregularidad, lo que derivó en 16 denuncias correspondientes al ejercicio de 2018, el último año gobierno de Enrique Peña Nieto.
De entonces a la fecha, solo se han presentado tres denuncias, entre ellas la de la revisión a la Cuenta Pública 2021 por presuntas irregularidades en el Programa de Abasto Rural a Cargo de Diconsa, S.A. de C.V., es decir el caso Segalmex estimado en alrededor de 15,000 millones de pesos.
Además, de acuerdo al Sistema de Consulta de Auditorías de la ASF resultado de la revisión a la Cuenta Pública 2023, cuyo tercer y último informe se presentó hace un año, no se promovió ninguna denuncia penal.
De la revisión de la Cuenta Pública 2024, el último de López Obrador, la ASF detectó 65,169 millones de pesos pendientes de aclarar; se han recuperado 5 millones de pesos, mientras los entes fiscalizados justificaron 71.5 mdp.
Ignacio Labra Delgadillo, doctorante y maestro en derecho por la Universidad Marista, explica que el Plan Estratégico Institucional 2018–2026 de la ASF –el mapa de navegación que fija metas institucionales y define indicadores cualitativos y cuantitativos por proyecto– deja explícito que los montos observados ya no ocupan un lugar central en la evaluación del desempeño, lo que se refleja en que se audita más, pero se detecta proporcionalmente menos daño económico.
"La paradoja es evidente: mientras la fiscalización se vuelve más amplia, el daño económico detectable se vuelve más estrecho. En ese desplazamiento, la corrupción no desaparece; simplemente deja de ser identificada", escribió en el artículo Auditar más y observar menos: una paradoja de la ASF en México.