También pidieron aumentar las coberturas de vacunación, a fin de evitar el resurgimiento del sarampión, enfermedad que ya estaba eliminada en México porque el último caso autóctono ocurrió en 1995.
Población desprotegida
México se preparó y estuvo alerta desde el primer momento. Sin embargo, el virus regresó en un panorama epidemiológico complejo: la cobertura de vacunación nacional se había desplomado en 2024, con solo 79.8% de los niños inmunizados con la primera dosis antisarampión y 68.9% con la segunda dosis. Lejos de la recomendación de 95% mínimo.
“Durante los últimos años, los programas de inmunización han enfrentado retos operativos, administrativos y sociales, a los que se suma la desinformación en redes sociales y la percepción errónea de que estas enfermedades ya no representan un riesgo", explicó la Academia de Pediatría.
Hay una población susceptible que permite la reintroducción y diseminación del virus”
Academia Mexicana de Pediatría
De hecho, el 90% de los casos confirmados en México corresponden a personas sin vacunas o con esquema incompleto. Además, el primer contagio alcanzó a una comunidad menonita de Chihuahua, reacia a la vacunación, y a los jornaleros agrícolas, que cambian de estado según las temporadas de su trabajo.
También influyó la cercanía con Estados Unidos, donde han crecido demasiado los grupos antivacunas mientras este país igual registra su peor brote de sarampión en años.
Y con Robert F. Kennedy, secretario de Salud de Donald Trump, las recomendaciones de vacunación han dado tumbos. Él es conocido por sus posturas desinformadas sobre las vacunas y éstas se han colado en la política de inmunización de ese país.
Pero el brote va más allá de América. Europa y Asia también han reportado nuevos casos, aunque en 2025 lograron disminuirlos en 75% respecto a 2024. Con tantos países donde el virus está activo y con la elevada movilidad internacional de personas, es difícil evitar la importación de casos.