Romero defendió de manera explícita la figura de la representación proporcional, al advertir que su eliminación afectaría directamente a las minorías políticas y a la pluralidad democrática. Rechazó la narrativa que asocia a los legisladores plurinominales con falta de legitimidad o trabajo, y explicó que estos escaños surgen directamente de los votos ciudadanos, no de acuerdos cupulares.
Para ilustrar su postura, expuso que en un distrito donde una candidatura gana con 51 por ciento frente a 49 por ciento, ese casi 50 por ciento de votantes también debe verse reflejado en el Congreso. Sin la representación proporcional, advirtió, podría darse el escenario de que casi la mitad del país quedara sin voz legislativa.
Además, el dirigente del PAN planteó propuestas adicionales, como la segunda vuelta presidencial, elecciones primarias abiertas, el uso de urnas electrónicas y, de manera central, medidas para combatir la infiltración del crimen organizado en los procesos electorales. En ese punto, lanzó el reto de anular elecciones donde se compruebe la intervención del crimen y de retirar el registro a partidos que reciban recursos ilícitos, cuestionando que el oficialismo no haya respondido a dichas propuestas.
Romero aclaró que el PAN no se opone a una eventual reducción del financiamiento público a los partidos políticos, pero dejó claro que su principal línea de defensa será la representación proporcional como mecanismo para garantizar que todos los votos cuenten y se reflejen en el Poder Legislativo.