De esta manera, se busca que los árboles naturales que adornaron casas y oficinas durante Navidad sean ahora destinados a procesos como la elaboración de composta y cobertura vegetal.
La Ley de Cultura Cívica de la capital considera una infracción arrojar, depositar o abandonar residuos en lugares no autorizados, no obstante, el abandono de árboles en las calles y botes de basura es una imagen que se repite, por lo que desde la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) se impulsa la campaña "Árbol por Árbol, tu ciudad reverdece", que tiene como objetivo el acopio y reciclaje de estos desechos naturales.
“Uno de los principales retos ha sido acercar la accesibilidad a la ciudadanía a los centros de acopio, por ello pasamos ya de tener un centro de acopio por alcaldía a contar este año con 99 sitios en toda la ciudad”, explicó Sánchez Ibarra.
Más centros, más incentivos
Según el director del Sistema de Áreas Naturales Protegidas, cada año la capital busca incentivar a los ciudadanos a cambiar hábitos como dejar los árboles en la banqueta o en los contenedores, con la idea de que “el camión se los llevará”. Esto se debe a que muchos aún creen que dejarlos en los centros de reciclaje implica perder tiempo, gastar combustible y recorrer largos trayectos.
El programa "Árbol por Árbol, tu ciudad reverdece", que comenzó en 2019, refuerza su incentivo a la participación ciudadana en el reciclaje. Además de ampliar la red de centros de reciclaje, promueve el intercambio de árboles de Navidad y flores de Nochebuena por plantas ornamentales, como helechos, producidas en los viveros de la ciudad.
Los resultados de este programa comienzan a reflejarse en las cifras. Durante la temporada pasada, la Sedema entregó más de 41,000 plantas a cambio de árboles y nochebuenas. Mientras que en los primeros días de este año, ya se distribuyeron más de 34,000 plantas entre las 16 alcaldías.
“La gente recibe una planta y eso genera una respuesta positiva. Hay una sonrisa, un agradecimiento, y eso va incentivando la participación”, afirmó Sánchez Ibarra.
Aun así, coincidió en que el volumen de árboles recuperados aún es limitado frente al total que se comercializa en la ciudad. En promedio, cada año se recolectan entre 16,000 y 20,000 árboles en los centros de acopio oficiales.
“Todavía hay un porcentaje importante de personas que prefieren abandonar el árbol en la banqueta, aun cuando invirtieron más de 1,000 pesos en comprarlo”, reconoció el funcionario, quien dijo que falta cambiar la mentalidad, en la que los ciudadanos asuman que comprar un árbol implica también la responsabilidad de disponerlo correctamente para que sea desecho.