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De desencuentros a la alianza de AMLO con Maduro, la relación de México y Venezuela llega a un momento de definición

Después de tres sexenios de momentos tensos entre los mandatarios venezolanos y los mexicanos, la relación se volvió más cordial con Andrés Manuel López Obrador, quien recibió a Maduro tres veces.
mié 07 enero 2026 09:02 AM
De tensión a la cooperación: así cambió la relación de México y Venezuela en la era de AMLO y Nicolás Maduro
El expresidente Andrés Manuel López Obrador recibió a Nicolás Maduro en octubre de 2023 en Chiapas, donde ambos participaron en el “Encuentro por una Vecindad Fraterna y con Bienestar”. (Foto: Presidencia.)

La sustracción del gobernante venezolano Nicolás Maduro realizada por el gobierno de Estados Unidos hizo que el expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador regresara a sus redes sociales.

“Mis convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente", escribió en su cuenta de X, horas después de la intervención estadounidense.

Aunque en la oposición causó críticas, a muchos no los tomó por sorpresa, pues durante sus seis años de gobierno, López Obrador tuvo una relación cordial con Maduro, con el que se reunió tres veces en México e incluso sumó a una alianza para atender la migración. Algo que no se vio con el antecesor venezolano, Hugo Chávez, y los expresidentes Vicente Fox, Felipe Calderón (del PAN) y Enrique Peña Nieto (PRI), con quien incluso hubo desencuentros.

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José María Ramos, catedrático del Colegio de la Frontera Norte, señala que ambas naciones han tenido una relación cercana, aunque con desencuentros, por temas de ideología política.

“Es una relación, al igual que con los gobiernos de izquierda, de vinculación histórica, de compartir temas progresistas, de izquierda, experiencias en materia de inversiones, petroleras, etcétera”.
José María Ramos, catedrático de El Colegio de la Frontera.

El acercamiento Maduro y AMLO

Aunque era constantemente criticado por la comunidad internacional, Maduro encontró en México y López Obrador respeto y buena recepción, a cambio, dio elogios al mandatario mexicano y apoyó sus iniciativas.

El 1 de diciembre de 2018 Maduro acudió a la toma de protesta de López Obrador. No estuvo en la Cámara de Diputados donde Enrique Peña Nieto le entregó la banda presidencial, pero sí en Palacio Nacional donde participó en una comida que se ofreció a jefes de Estado.

En uno de los salones de Palacio Nacional ambos mandatarios se tomaron la fotografía oficial en la que posaron de izquierda a derecha Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro; el presidente de Venezuela, Andrés Manuel López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müeller, esposa del mandatario mexicano.

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Maduro asistió el 1 de diciembre de 2018 a la toma de protesta de López Obrador como presidente de México. (Foto: Especial.)

Voces de la oposición cuestionaron la invitación y presencia de Maduro, quien no se limitó y presumió su presencia en redes sociales.

“Hermanos de la patria grande en la toma de protesta de López Obrador, quien hoy escribe una página brillante en la historia de nuestros pueblos que luchan por la autodeterminación y la unidad latinoamericana”, fueron las palabras que compañaron una fotografía con sus homólogos de Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, y con Evo Morales, entonces presidente de Bolivia.

A pesar del rechazo, el entonces futuro secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, argumentó que México no excluye a nadie, por lo que se invitó a Maduro como a otros mandatarios.

“Alguien puede opinar en contra de un dirigente o un Presidente, y otro con otra ideología en contra de otro, pero México no puede juzgar sobre eso, nosotros invitamos a todos. Por ejemplo, va a venir el segundo en la jerarquía de mando de Corea del Norte, y también va a venir el vicepresidente de Estados Unidos, entonces México no puede excluir a nadie”, dijo semanas previas a la toma de protesta.

Casi tres años después, Maduro regresó a México para participar en la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la cual reunió a 18 jefes de Estado.

En ese momento, Maduro era buscado por el gobierno estadounidense por narcotráfico y terrorismo, el cual incluso ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares para quien colaborara con su arresto.

Antes de que concluyera el sexenio de López Obrador, Maduro volvió a México. En octubre de 2023 el presidente de Venezuela viajó a Palenque, Chiapas para participar en el “Encuentro por una Vecindad Fraterna y con Bienestar” y para suscribir un acuerdo para construir soluciones al aumento de los flujos migratorios irregulares .

“Si se levantan todas las sanciones, de manera permanente, total y completa, sin extorsiones, sin chantajes, sin condicionamientos. Venezuela, me comprometo, en menos de un año está revirtiendo (la tendencia de la crisis migratoria)”, dijo.

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En octubre de 2023, Maduro visitó por última vez México. (Foto: Presidencia.)

En 2024, cuando en Venezuela se realizaron las elecciones para renovar la presidencia, el entonces presidente López Obrador evitó pronunciarse sobre una posible victoria o derrota del venezolano.

"Creo que hay una fecha de la resolución, entonces vamos a esperar", dijo, a diferencia de países como Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Panamá́, Paraguay, Perú́ y Uruguay que manifestaron su rechazo al triunfo de Maduro.

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En gobiernos anteriores, la relación fue tensa

La calidez que encontró Venezuela en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no siempre existió. En los sexenios encabezados por los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón hubo desencuentros con el entonces presidente venezolano Hugo Chávez.

En el gobierno de Vicente Fox hubo un intercambio de insultos entre ambos mandatarios: "cachorro del imperio", “da tristeza el entreguismo de Fox”, “burro”.

Las diferencias entre ambos se dieron tras su participación en la IV Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata, Argentina, del 4 al 6 de noviembre de 2005. El mandatario mexicano se molestó porque no se firmó el Tratado del Área de Libre Comercio de las Américas, y acusó a su homólogo venezolano de realizar protestas contra George W. Bush, presidente de Estados Unidos.

“Da tristeza el entreguismo del presidente Fox, verdaderamente da tristeza…Qué triste que un presidente de un pueblo como el pueblo mexicano se preste a ser un cachorro del imperio", acusó Chávez.

Días después, Chávez se volvió a referir a Fox durante su programa dominical Aló Presidente: "No se meta conmigo, caballero, porque sale espinao","lo que pasó es que Fox salió de la Cumbre sangrando por la herida" y "lo que pasó allá, eso se hincha, compadre, eso no se queda así", fueron algunas de las frases que lanzó.

La tensión se elevó y ocasionó que la relación entre ambos países bajara de nivel, pues los embajadores de México y Venezuela fueron retirados de los países y todo quedó a nivel de encargados de negocios.

México exigió una disculpa formal del gobierno de Venezuela de lo contrario amenazó con pedir el retiro inmediato del embajador de Venezuela y a llamar al embajador de México. Lo cual cumplió.

Fue en septiembre de 2007 cuando ambos países decidieron reinstalar a sus embajadores: Roy Chaderton y Jesús Mario Chacón (Venezuela y México, respectivamente), con Felipe Calderón ya en la Presidencia.

La tensa relación bilateral se mantuvo con el panista. En el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el mandatario mexicano criticó las políticas económicas de Venezuela, lo cual generó respuesta de Chávez: "Señor presidente de México, si quiere que lo respeten, respete, ¿oyó camarita?".

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En el gobierno de Felipe Calderón, la relación con Venezuela se mantuvo marcada por la tensión. (Foto: Presidencia.)

De acuerdo con el texto, “Las relaciones internacionales entre México y Venezuela. Encuentros y desencuentros” , fue hasta ese año cuando las relaciones entre ambos países mejoraron.

La acusación de Estados Unidos contra Maduro señala que en ese periodo, entre 2006 y 2008, cuando fue canciller, el expresidente venezolano detenido proporcionó pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes y facilitó cobertura diplomática a aviones utilizados por lavadores de dinero para trasladar las ganancias de la droga desde México hacia Venezuela.

En el gobierno de Enrique Peña Nieto, la relación fue menos tensa, pero no estuvo exenta de descalificaciones. El ya entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó “cobarde” al mandatario mexicano y lo calificó de un “empleado maltratado” por Donald Trump.

“Peña Nieto, escúchame desde Venezuela: da vergüenza que te dejes tratar así. Yo veo a Peña Nieto como un empleado maltratado por su jefe, maltratado, abusado y violado por Trump”, dijo Maduro en agosto de 2017.

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Aunque la relación con Peña Nieto fue menos tensa, no se salvó de conflictos. (Foto: Miguel Angel Angul/AFP)

Las declaraciones de Maduro se dieron luego de que se publicara la transcripción de una llamada entre Peña Nieto y Trump, en la que el mandatario estadounidense afirmó que México pagaría el muro. Además criticó que con Venezuela sí se metiera mientras que a Trump no lo tocaba “ni con el pétalo de una rosa”.

El gobierno de México respondió a través de su canciller, Luis Videgaray, quien acusó que “cobarde es quien usa el poder del estado para desmantelar la democracia y arremeter contra su propio pueblo”.

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México enfrenta el desafío de definirse ante Venezuela

Ante el conflicto entre Estados Unidos y Venezuela, a México no le bastará escudarse en los principios de política exterior para evitar conflictos ante un posible respaldo a un gobierno de izquierda.

El catedrático del Colegio de la Frontera Norte considera que ante la política y presiones de Donald Trump, México necesitará definirse.

“Ahora el desafío es, es un tema de definiciones, ¿en qué sentido definiciones? Lo estamos viendo con la relación de China. Ahí México ha sido muy, muy pragmático, ha habido un cambio muy importante en la agenda con China a diferencia de la cooperación con Estados Unidos. Entonces, México lo ha entendido, eso tiene que pasar con Venezuela”, sostiene.

El especialista señaló que en la coyuntura "se está perfilando un bloque de izquierda progresista en contra del hecho de intervención".

Aunque no se ha reunido con la presidenta Sheinbaum, la mandataria mexicana salió en defensa de Maduro, rechazó la intervención y este martes pidió un juicio justo para el venezolano.

“Ya detenido al presidente Maduro, lo que uno pide es juicio justo siempre, eso es lo que hay que pedir. O sea, que realmente para todos y en cualquier circunstancia, y en esta en particular, pues tiene que haber celeridad y justicia”, afirmó en su mañanera.

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