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#Testimonio | "No sé para qué México da refugio a migrantes, si te deja tirada"

'Valeria', una mujer de 41 años, es una de los 4,780 guatemaltecos a quienes la Comar ha dado asilo desde 2013. Sin embargo, ese estatus no ha impedido que sea víctima de violencia y xenofobia.
jue 23 septiembre 2021 06:30 AM
Migrantes
En 2021, las llegadas de migrantes a México y las solicitudes de asilo se han disparado respecto de 2020.

'Valeria' es guatemalteca. Hace tiempo, decidió dejar su país tras padecer durante cuatro años violencia intrafamiliar. Con sus dos hijos, salió en busca de una vida tranquila, primero en Costa Rica y luego en México. Sin embargo, a dos años de haber migrado, no ha conseguido ese objetivo porque en estos 24 meses ha sufrido un intento de violación, ha estado en riesgo de ser secuestrada por el crimen organizado y también ha sido blanco de xenofobia.

Desde un albergue en Reynosa, Tamaulipas, 'Valeria' toma la llamada para conversar en Expansión Política. La mujer de 41 años relata cómo ha sido su travesía desde el sur hasta el norte de México, su tránsito en 'La Bestia', haber sido transportada en un tráiler y haber pasado ya por siete albergues.

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'Valeria' —de quien se omite su nombre real— llegó al país en 2019, luego de enterarse de que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador invitó a los centroamericanos a trabajar en México . Si bien sabía que México era peligroso, no imaginaba le tocaría sufrir la delincuencia en carne propia.

Desde su llegada, tramitó su petición de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), porque confiaba en que con el estatus de asilada tendría una estadía tranquila y la posibilidad de obtener un empleo y ofrecer un futuro tranquilo a sus hijos, pero hasta ahora no ha sido así.

No solo a ella le ha tocado sufrir. Sus hijos fueron víctimas de agresiones: su hija padeció acoso sexual y ambos vieron cómo era incendiado un lugar donde tomaban clases.

"Cuando entré por la frontera, casi fui violada, no pasó nada, pero cuando estaba tramitando mi refugio, algo que me dolió mucho es que mis hijos (estaban) estudiando y le prendieron fuego a un como albergue que había en una cancha, era como un salón. Fueron sacados brutalmente de ahí, les quemaron sus cosas", relata.

Ahí fue cuando 'Valeria' tuvo sus primeros encuentros con la xenofobia de mexicanos que veían a los migrantes no como a personas que huyeron de la violencia en sus países, sino como a extranjeros que les robarían oportunidades y recursos.

"Las personas estaban enojadas porque una institución dio apoyos para migrantes, y ellos estaban enojados diciendo que por qué habíamos llegado a robarnos su dinero. Fue muy difícil porque no podía salir de donde estaba y, si lo hacíamos, íbamos a ser golpeados o asesinados", recuerda la mujer.

'Valeria' es una de los 4,780 guatemaltecos a quienes la Comar ha dado asilo entre 2013 y 2021.

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Guatemala es uno de los tres países que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica, de donde se procede el 48% de las solicitudes de refugio ante la Comar. Esa nación gobernada por Alejandro Giammattei es la sexta en cuanto a estos trámites.

Su viaje por 'La bestia'

Tras ser víctima de xenofobia en el sur del país, 'Valeria' planeó viajar hacia el norte. Sin embargo, no tenía dinero para pagar un autobús que la llevara a Nuevo León o Coahuila, por lo que decidió subirse al tren conocido como 'La Bestia' junto con sus dos niños.

"No sabes en qué momento se van a subir los ladrones a asaltarte o a violarte. Vimos cómo se cayó una persona del tren y se le cortaron los pies, a otra persona se cayó y se le arrancó la cabeza, mis hijos fueron testigos de esa escena horrorizante, por lo que decidí bajarme en Coatzacoalcos (Veracruz)", cuenta.

Al no poder continuar su viaje por ese tren de carga, 'Valeria' aceptó ser trasladada en un tráiler hasta Zacatecas.

"Recuerdo ese miedo de 'agáchate, escóndete'. No nos daban de comer, apenas nos daban jugo, fue muy horrible tener que vivir esto, todo esto fue por tres días", detalla.

En sus dos años de estancia en México, ha estado en siete albergues por varios estados.

Su experiencia en el ámbito laboral tampoco ha sido buena, pues señala que ha sido contratada para trabajar pero sus patrones no le han querido pagar.

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Relata que, cuando llegó a Nuevo León, estuvo a punto de caer en manos de miembros del crimen organizado. Una noche, cuando se encontraba en un albergue, la encargada le pidió dejar el sitio, a lo que ella le respondió que lo haría, pero al día siguiente porque no conocía la zona y se veía peligroso salir en la noche.

"Salí la mañana siguiente. Como no tenía dinero, fui a empeñar mi teléfono; cuando salí, había personas en camionetas negras y con armas que me señalaban, pero era difícil levantarme ahí porque era una calle principal, pero pude escapar", recuerda 'Valeria'.

"México abandona a sus refugiados"

En 2021, las solicitudes de asilo han roto todos los récords. De enero a agosto de este año, la Comar recibió 77,559 peticiones de asilo, la cifra más alta desde 2013.

En los últimos ocho años, esa institución ha recibido en total 248,991 peticiones; de ellas, en 60,258 casos se ha dado el carácter de refugiado.

Tras recibir el reconocimiento de refugiada, 'Valeria' quería tramitar su residencia en Nuevo León; sin embargo, dice que, como tenía su documento "doblado y maltratado", no le quisieron realizar el trámite, por lo que su estancia en México prácticamente ha sido la de una persona indocumentada.

"No sé para qué México refugia gente, si la deja tirada ahí en la calle; para los mexicanos somos carne, pero somos seres humanos. Si refugias a personas deberías apoyarlas, no dejarlas tiradas como si fuéramos animales", destaca.

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Niñez vulnerable en la migración

A los hijos de 'Valeria', de siete y ocho años, les ha tocado padecer a causa de la migración. A veces no han tenido qué comer ni dónde dormir; además, debido a la pandemia no han tenido oportunidad de tomar clases a distancia, pues su madre no cuenta con recursos para adquirir equipo tecnológico.

Pero entre todo esto, lo más complicado ha sido viajar por 'La Bestia' y en un tráiler y buscar protegerse para no ser secuestrados. Y a pesar de esos cuidados, la niña fue víctima de acoso sexual, un delito que su madre denunció sin ser atendida.

"Sí pude denunciar, pero cuando la policía de México (vio) que era mexicano, no fui apoyada", señala.

Organizaciones como Save The Children han pedido al gobierno de López Obrador un trato digno para los migrantes y sus hijos.

"El gobierno de México debe implementar una política sustentada en los derechos humanos y en la perspectiva de género, para así garantizar los derechos de quienes migran y se encuentran en nuestro país, especialmente si se trata de niñas, niños y adolescentes", afirmó al respecto Jorge Vidal, director de programas de Save The Children en México.

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