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La GN en la Sedena puede volverse opaca y violar los derechos humanos

Especialistas advierten que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador formalizará la militarización del país con la incorporación de ese cuerpo de seguridad a la dependencia.
lun 05 julio 2021 11:59 PM
Guardia Nacional
El presidente Andrés Manuel López Obrador se propone incorporar a la GN a la Sedena, cuando al principio de su gobierno la presentó como un cuerpo con mandato civil.

Con su incorporación a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional se encamina a la militarización formal, lo que no garantiza la pacificación, y al contrario, genera la posibilidad de más violaciones a los derechos humanos, advierten especialistas.

Consultados por Expansión Política sobre esta reestructura en la seguridad pública y nacional, los observadores coinciden en que la intención del presidente Andrés Manuel López Obrador no es blindar a la institución de una posible deformación, como sucedió con la Policía Federal, sino dar un paso más a la militarización.

El artículo 4 de la Ley de la Guardia Nacional establece que es una institución de seguridad pública, de carácter civil, disciplinada y profesional, adscrita como órgano administrativo desconcentrado a la Secretaría de Seguridad Pública.

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Sin embargo, el presidente López Obrador prepara una iniciativa a la LXV Legislatura para que la Guardia Nacional se incorpore a la Sedena en 2023, previo a concluir su administración.

El mandatario federal afirmó que busca evitar que la Guardia se distorsione como sucedió con la Policía Federal y su entonces jefe, Genaro García Luna, quien se encuentra preso en Estados Unidos de asociación ilícita para el tráfico de cocaína, falso testimonio, participación en una organización criminal y otros cargos.

“Queremos que la Guardia Nacional se siga consolidando, no queremos que pasé después a Gobernación o a cualquier otra institución y en seis años esté echada a perder, por eso voy a proponer en su momento que forme parte de la Secretaría de la Defensa, como existe la fuerza aérea de la Defensa, forme parte de una rama, porque también no quiero quedarme con la responsabilidad de no haber propuesto las cosas que considero convienen al país”, dijo el pasado 15 de junio.

¿La Guardia Nacional llevará a México a la militarización?

En entrevista con Expansión Política, Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, y Arturo Alvarado, profesor de El Colegio de México (Colmex) advierten que decir que la Guardia Nacional era un cuerpo civil, fue un engaño para que fuera aprobada, pero la intención siempre fue que fuera una institución de corte militar, y muestra de ello es que ahora el presidente López Obrador busca formalizar la integración del cuerpo de seguridad al Ejercito.

“Es una militarización. Es una absorción de parte de los militares de la función policial federal, esto es un problema estructural de trasfigurar al Estado mexicano y al Estado de Derecho”, advierte Alvarado, especialista en justicia, derechos humanos y seguridad.

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Desde sus primeros meses, la Guardia Nacional ha dado pasos hacia su militarización. Está integrada por 99,946 elementos, de los que el 80% procede de fuerzas militares, así como sus 32 mandos.

Aunque inicialmente no lo reconocían, hace unas semanas, el exsecretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, reconoció que el 80% de los integrantes de la Guardia es civil.

“La más importante de ellas es que la base de la Guardia Nacional son marinos y militares, muy probablemente un 80%. Consecuentemente no hay mandos civiles para conducir una organización que tiene esa conformación”, detalló en un evento en el que los gobernadores de Morena firmaron una carta compromiso con la Cuarta Transformación.

De acuerdo con Durazo Montaño para coordinar a la Guardia se requieren 250 mandos aproximadamente, uno por cada una de las 266 coordinaciones territoriales diseñadas en la Estrategia Nacional de Paz y Seguridad, quienes deben contar con una formación de entre 20 y 25 años; sin embargo, el contexto de violencia por el que atraviesa el país no permite esperar a formar esos cuadros.

“Busca formalizar algo que ya es un hecho. La Guardia Nacional no es lo que nos prometieron: no es una institución civil y es una institución militarizada. Durazo ahora acepta que el 80% (lo integran) militares. Nos mentían antes y nos siguen mintiendo”, advierte Francisco Rivas.

Para el experto en seguridad pública, no se explica el por qué si el presidente considera que la Policía Federal se distorsionó, fincó sobre ella a su nuevo cuerpo de seguridad pública.

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Aumentarán

violaciones a los derechos humanos

Si bien el presidente Andrés Manuel López Obrador asegura que la Guardia Nacional no viola derechos humanos, cifras del Sistema Nacional de Alerta de Violación a los Derechos Humanos ubican a la institución en el top ten de quejas por transgredir las garantías individuales.

Rivas asegura que al adscribirse a la Sedena, el problema puede agravarse porque será una institución más opaca.

“Todas las veces que hay un militar que viola derechos humanos, dejamos de saber los hechos porque pasa por un sistema de justicia militar, entonces hay muy poca transparencia y rendición de cuentas”, advierte.

En lo que va de 2021, se ubica como la sexta institución contra la cual se han presentado más quejas con 205, detrás de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto Nacional de Migración, el Órgano Desconcentrado del Sistema de Readaptación Social, la Secretaría de Bienestar, así como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores.

Actos de tortura, trato cruel e inhumano, detenciones arbitrarias, empleo de la fuerza pública de forma desproporcionada, intimidación, apropiación de bienes inmuebles y retención ilegal, son algunas de las violaciones que se le atribuyen a la Guardia Nacional.

“Vamos a ver un incremento en las violaciones a los derechos humanos, si vemos el caminito que ha seguido el Ejército año con año, aumentan las denuncias de derechos humanos, incluso por delitos como desapariciones forzadas por parte de elementos del Ejército y la Guardia Nacional, y así lo ha puesto de manifiesto su desarticulada Comisión de Derechos Humanos”, señala el director del ONC.

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¿Y los resultados de la Guardia Nacional?

En sus dos años de operación, los resultados en la pacificación del país se le han complicado a la Guardia Nacional.

A pesar de contar con la coadyuvancia de las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad pública, la violencia se mantiene en el país.

Desde que arrancó el gobierno del presidente López Obrador y hasta mayo pasado, suman 88,841 los homicidios dolosos y los feminicidios.

Arturo Alvarado plantea que la incorporación de la Guardia a la Sedena se daría sin tener claridad sobre los avances y desafíos de la corporación.

“Se está realizando este proceso de adscripción de la Guardia Nacional sin que se conozcan los resultados reales de la corporación. ¿Qué se ha hecho?, ¿qué se ha logrado?, ¿en dónde estamos y hacia dónde va?, no lo sabemos”, cuestiona.

El 30 de junio, día del segundo aniversario de la Guardia, el presidente López Obrador se alistaba a realizar un balance sobre el cuerpo de seguridad pública; sin embargo, las condiciones climáticas cancelaron el evento que se realizaría en Campo Marte en la Ciudad de México.

El número de elementos desplegados de la Guardia Nacional en estados tampoco está justificado. La Auditoria Superior de la Federación, en su informe de la Cuenta Pública 2019, advirtió que el despliegue por entidad federativa no corresponde con la incidencia delictiva.

La Guardia Nacional tiene una fuerza operativa de 99,946 elementos, de los que 84,954 están deplegados en el país, principalmente en la Ciudad de México (12,224), Estado de México (10,480), Jalisco (6,262), Guanajuato (6,613), Michoacán (5,999).

De acuerdo con el último reporte mensual de seguridad, presentado el pasado 21 de junio, las entidades más violentas por el número de homicidios son: Guanajuato, Baja California, Jalisco, Michoacán, Chuihuahua

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