Hace tres años el PT tuvo candidato propio, el hoy diputado Ricardo Mejía Berdeja, mismo que acusó de fraude y hasta de crimen organizado a candidatos morenistas, pero ahora van juntos.
“La elección no mide la gobernatura, pero sí es un termómetro de la política ahorita, del papel de los partidos chicos, de la cohesión de Morena, del descontento de las dirigencias locales de los partidos”, dice Bravo Ahuja.
Por ejemplo, llama la atención que Morena con tal de mantener esa alianza cedió cinco de los 16 distritos a candidatos petistas, dice. “Para el peso electoral que tiene (el PT) eso muy fuerte. Yo no sé hasta qué momento Morena se va a arrepentir de cómo ha hecho crecer el PT y al Verde”, dice.
De hecho el PVEM va en solitario “se sienten con la fuerza para poderlo hacer y rompen con Morena y el PT. Ven que tienen la fuerza de sus regidores”, agrega.
La polémica y la tensión han marcado la relación entre PRI, PAN y Morena. Elisa Maldonado dirigente panista local, fue la primera en esta campaña en lanzar denuncias: acusó al abanderado a diputado Antonio “Tony” Flores, de Morena-PT de tener una orden de aprehensión en Texas por abuso sexual.
Sin embargo el PAN, que va solo, es la cuarta fuerza en el estado con 6.94% de votación válida emitida es decir, descontados votos nulos y del PRD, que desapareció en la entidad.
Coahuila, prioridad para el PRI y Morena
Además de ser casi su último reducto, debido a que gobierna Coahuila el tricolor apuesta por mantener el control legislativo y dar condiciones de gobernabilidad a su mandatario Manolo Jiménez, al que llevó al triunfo en 2023 de la mano de su ahora exaliado, el PAN.
En la pasada elección local, el PRI obtuvo una votación de 56.9% a gobernador pero la votación válida emitida reconocida quedó en 46.06%. Además ganó la mayoría de curules y ha defendido esa posición con todo.
Para Morena, que controla 27 Congresos estatales y gobierna 23 entidades del país, el Congreso coahuilense no le abona más poder; pero la fuerza de Coahuila es simbólica, pues el PRI nunca ha perdido en ese territorio.
Hace tres años, en las elecciones de Congreso local (16 diputados de mayoría, nueve plurinominales), el PRI ganó nueve distritos de mayoría y le fue asignada una de representación proporcional, para una bancada de diez legisladores. El PAN triunfó en cinco distritos y su aliado, el PRD perdió el registro pero alcanzó dos curules de mayoría.
Esa alianza le pegó duro a la imagen del PAN, luego de que ya al triunfo, en 2024, su entonces líder, Marko Cortés, exhibió en redes sociales un documento firmado con el líder del PRI Alejandro Moreno, sobre el reparto de posiciones (notarías, secretarías) en caso de ganar la elección, cargos que exigió sin éxito.
Ahora el PRI sólo se unió al partido local Unidad Democrática de Coahuila (UDC) y ambos formaron la Alianza Ciudadana por la Seguridad.
En esa elección Morena no ganó ningún distrito y perdió la gubernatura con el empresario y senador Armando Guadiana como candidato. De paso atravesó un cisma pues el PT contendió por su lado.
En la asignación plurinominal Morena alcanzó cinco diputados, PT uno y PVEM uno. Otra diputada fue para la Unidad Democrática de Coahuila (UDC), ahora aliado al PRI en 2026.
Coahuila es pues, todo un símbolo para Morena y le recuerda que el PRI sigue en la escena nacional.