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La violencia aumenta en cuatro estados donde hubo alternancia y llegó Morena

En Guerrero, Michoacán, Sonora y Zacatecas, donde Morena gobierna por primera vez, la violencia tiene un repunte. Junto con Baja California, esos estados concentraron 1 de cada 3 asesinatos en enero.
mar 08 febrero 2022 11:59 PM
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El abandono de 10 cuerpos frente al Palacio de Gobierno de Zacatecas, es una de las postales de la violencia que se ha registrado en las entidades a las que llegó Morena tras la contienda electoral de junio de 2021. En la imagen, David Monreal, durante una ceremonia en la que entregó armamento a policías estatales de la entidad.

Guerrero, Michoacán, Sonora y Zacatecas no solo comparten ser gobernados por Morena por primera vez: también tienen en común ser cuatro de los nueve estados más violentos del país y que, junto con Baja California, en este arranque de 2022 concentran uno de cada tres homicidios dolosos.

El abandono de 10 cuerpos frente al Palacio de Gobierno de Zacatecas, el hallazgo de cuatro cadáveres en el municipio de Tingüindín en Michoacán, una matanza en San Luis Río Colorado, Sonora, y el asesinato de cuatro policías comunitarios y tres supuestos de delincuentes en Chilpancingo, Guerrero, son algunas postales de la violencia que se ha registrado en las entidades a las que llegó Morena tras la contienda electoral de junio de 2021.

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La alternancia política en esos estados no ha ayudado a la pacificación. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2021 en el país se registraron 33,308 homicidios dolosos, de los que 10,654 (31%) se registraron en Michoacán, Zacatecas, Guerrero y Sonora, hoy gobernados por Morena, así como en Baja California, entidad en la que repite el partido fundado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Además, Baja California, Guerrero, Michoacán, Sonora y Zacatecas —entidades gobernadas por Marina del Pilar Ávila, Evelyn Salgado, Alfredo Ramírez Bedolla, Alfonso Durazo y David Monreal, respectivamente— también han tenido un arranque violento en 2022.

 

De los 2,061 homicidios dolosos que se registraron durante el primer mes del año, 628 se reportaron en estas cinco entidades gobernadas por Morena, es decir, uno de cada tres asesinatos.

En algunos de esos estados, los gobernadores entrantes nombraron a militares o marinos como secretarios de Seguridad Pública, pero a decir de expertos como Luis Sánchez Díaz, investigador de Causa en Común, la militarización de estas tareas no está dando resultados.

"Este tipo de estrategias no han funcionado y, a pesar de que no hay resultados, (las autoridades) siguen intentando. Consideran que tener a un militar a cargo de la seguridad funciona, pero sabemos que no es así, no está funcionando", sostiene el especialista.

De acuerdo con el reporte diario de violencia del gobierno federal, Guanajuato dejó de ser el único foco rojo de la violencia en el país, pues Michoacán ya se le unió en esa categoría. En los 31 días de enero, en el estado gobernado por el PAN se registraron 235 homicidios (11.4%), mientras que en la entidad gobernada por el morenista Alfredo Ramírez Bedolla se contabilizaron 233 (11.3%).

Desde hace años, Michoacán —un estado del Pacifico mexicano— se encuentra bajo fuego debido a la disputa que mantienen el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y los llamados Cárteles Unidos, que se enfrentan por el control de actividades ilícitas.

Con 2,732 víctimas de homicidio durante todo 2021, Michoacán se ubicó como la tercera entidad más violenta de México —medido en términos absolutos—, solo debajo por debajo de Guanajuato, que tuvo 3,516 asesinatos, y de Baja California, con 3,014, según el SESNSP.

 

En Michoacán, los municipios Morelia, Uruapan y Zamora son los que concentran el 43% de los homicidios dolosos, de acuerdo con un reporte presentado por el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval. Recientemente, fueron localizados los cuerpos de cuatro personas asesinadas con arma de fuego en un predio de la tenencia de Atécuaro.

Héctor Segovia Tavera, especialista en seguridad pública y catedrático de la Universidad La Salle, señala que ha faltado una estrategia clara y contundente para enfrentar al crimen.

"No ha habido un ataque frontal a la delincuencia organizada. Nuestro gobierno y los gobiernos estatales están permitiendo el actuar. Veo, más que una actitud pasiva, una actitud permisiva", advierte.

Zacatecas es otra entidad donde ha arreciado la violencia en los últimos meses. Antes de la llegada del morenista David Monreal, los homicidios dolosos se ubicaban en 129 en promedio cada mes; sin embargo, ahora se reportan 145.

En Guerrero, la violencia tampoco cede. Bajo la administración de la morenista Evelyn Salgado, esa entidad ha superado los 130 asesinatos al mes, mientras que antes de su llegada se reportaban hasta 120.

Entre el 14 y 17 de enero, cinco mujeres fueron asesinadas. La tarde del 26 de enero, se registró un enfrentamiento entre autodefensas y el grupo criminal Los Ardillos, lo que dejó un saldo de siete muertos.

Guerrerenses salieron a las calles hace unos días a exigir el fin de la violencia. Se trata de la primera manifestación en este gobierno a cargo de Morena.

"Estamos viendo que no hay una estrategia, un proyecto que le dé rumbo al estado, y nosotros no podemos esperar", afirmó el abogado del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales, quien acudió a esa protesta.

 

En algunos municipios de Sonora como San Luis Río Colorado, se ha tenido que incrementar la presencia de elementos de la Sedena ante los niveles de violencia. Hace unos días, se registró una matanza en las calles de ese municipio: se reportaron cuatro personas muertas y cuatro menores de edad resultaron heridos.

Si bien han pasado entre tres y seis meses desde la llegada de los nuevos gobernadores a estos estados donde la violencia no cede, Luis Sánchez Díaz señala que los homicidios que se registran en sus entidades ya son su responsabilidad por sus actos u omisiones, y no la de administraciones pasadas.

"Desde el día uno en que asumieron el cargo, son responsables porque tienen las herramientas para hacer las cosas de forma diferente. Sin embargo, vemos que la seguridad se atiende como un problema político y no debería ser así; la seguridad es un problema social que se debe atender de forma multifactorial, por lo que se requiere atender cada uno de los factores", refiere.

Héctor Segovia Tavera sostiene que, de permitir el avance de la delincuencia, México incluso podría convertirse en un Estado fallido, incapaz de garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

"Podría llegar un momento en que nuestro país esté en una situación fallida, no puede permitirse que el delincuente esté actuando de forma tan ligera como lo han hecho en Zacatecas, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Sonora, Durango, Guanajuato. Es tremenda la situación de inseguridad", alerta.

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