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Así fueron los últimos minutos de Abimael, víctima mortal de explosión en Puebla

“Presiento que ya me voy a morir”, dijo el joven de 32 años a su hermano antes de ser alcanzado por explosión en Xochimehuacán, Puebla.
mar 02 noviembre 2021 04:41 PM
Entierro Abi
Abimael, reconocido como única víctima mortal por las autoridades de Puebla en la explosión del pasado 31 de octubre, fue enterrado este lunes en el panteón de la junta auxiliar, en el municipio de Puebla, únicamente por su madre y hermanos.

Eran a las 2:00 de la madrugada del domingo 31 de octubre cuando los integrantes de la familia Márquez Zamorano se despertaron por los gritos de pobladores que corrían en la calle Andador Mexicano en San Pablo Xochimehuacán, Puebla.

En pijamas y descalzos huían de las llamas que ya se observaban a unos 300 metros de donde una toma clandestina ordeñada por ladrones de gas LP se había salido de control. Gilberto fue el primero que despertó y comenzó a despertar a los demás. Tocó la puerta del cuarto de su hermano Abimael Eduardo y lo alertó sobre lo que ocurría. “Huele mucho a gas, hay que irnos pero ya”, le dijo.

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El joven de 32 años de edad no se alteró como los demás, se levantó con calma, buscó su sudadera favorita, una negra de Adidas, sus tenis blancos y un pantalón tipo militar y comenzó a caminar, pero algo lo detuvo un instante y le dijo a su hermano “presiento que ya me voy a morir carnal”.

Según cuenta Gilberto, él le dijo que se apurara porque todos los demás ya se habían salido. “Yo lo apresuraba, pero él me dijo que sentía que ya se iba a morir. Todos corrimos, pensé que nos seguía y lo perdí de vista”, narró.

Todos pensaron que se perdió entre los pobladores que buscaban la forma de salvar sus vidas, corriendo, otros en raites en autos particulares o en camiones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del municipio de Puebla que había ingresado a la localidad para ayudar a la población a evacuar, pero no.

Abimael Eduardo apenas había salido de su casa cuando fue alcanzado por la onda expansiva de la primera de cuatro explosiones que se registraron esa madrugada. Lo que supieron horas más tarde sus familiares es que sus ojos se reventaron y le salió sangre por la nariz y boca antes de caer al piso. Fue encontrado por los cuerpos de rescate entre los escombros esa madrugada.

“Nunca podré olvidar cuando me acerqué a ver su cuerpo. Estaba hecho bolita, tenía muchas heridas, yo creo que le dolió mucho", dijo Gilberto, el mayor de siete hermanos.

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Abimael, reconocido como única víctima mortal por las autoridades de Puebla, fue enterrado este lunes en el panteón de la junta auxiliar, en el municipio de Puebla, únicamente por su madre y hermanos.

Al funeral no acudieron sus dos hijos, pues no vivían con él sino con sus mamás, quienes están fuera de Puebla, según Gilberto. El gobierno de Miguel Barbosa ha hablado de una indemnización para esta familia, pero hasta este miércoles, los integrantes aún no sabían de cuánto sería.

Hasta este miércoles, había 15 personas hospitalizadas de 18 que resultaron con quemaduras de segundo y tercer grado. Cinco de ellas son reportadas como graves, como el caso de doña Briseyda, una mujer de 65 años de edad a quienes los doctores no le dan esperanzas de vida.

Ella forma parte de nueve integrantes de su familia que resultaron con heridas a causa de las explosiones en San Pablo Xochimehucán, derivadas de una toma ilegal por ladrones de gasl LP, quienes en esa madrugada tenían conectado al ducto de Pemex una pipa de 10,000 litros así como 25 cilindros de 20 kilogramos.

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