Durante la discusión, el emecista Gibrán Ramírez criticó la renuncia de la magistrada, al señalar que deja el cargo con varias semanas de anticipación. Consideró que con ello trata a la Sala Superior como una oficina personal que puede abandonarse y sostuvo que, cuando termina un ciclo, no se abandona una responsabilidad constitucional.
Sostuvo que Mónica Soto “falló” en diversas decisiones y recordó que aprobó la elección judicial, a pesar de que existía “evidencia” del uso de acordeones; que avaló sancionar a Karla Estrella por hacer declaraciones en sus redes sociales en las que criticaba a la diputada Karina Barreras y que validó la distribución de diputados que otorgó una “supermayoría” a Morena.
“Hay otra razón para no dar trámite como si se tratara de cualquier renuncia. Esta magistratura no tiene la misma situación jurídica cuando este Senado la designó. Se prolongó el mandato y la magistrada decidió prolongarlo. Estamos ante un arrepentimiento personal que compromete el funcionamiento de una de las instituciones”, declaró.
La priista Carolina Viggiano criticó por su parte que la magistrada no haya explicado cuál es la “causa grave” por la que renuncia a su cargo en el Tribunal Electoral y cuestionó “con qué le van a pagar” a Mónica Soto, si con un consulado o una embajada.
Esto, debido a que la Constitución establece que las renuncias de los magistrados electorales solo procederán por causas graves. Sin embargo, Mónica Soto no detalló el motivo por el que dejará el Tribunal Electoral.
Viggiano recordó que, con esta renuncia, ya hay dos vacantes en el Tribunal, pues mencionó que Janine Otálora dejó su cargo en 2025 , pues no aceptó ampliar su mandato.