Incluso propuso medidas que impedirían se repita la mayoría que hoy tiene Morena, junto con sus aliados el Partido del Trabajo (PT) y Verde (PVEM) en el Congreso.
Entre ellas la “cláusula constitucional de no sobrerrepresentación” y regulación de las coaliciones para que compartan proyectos y haya transparencia.
“La cooperación política no puede basarse en acuerdos opacos ni en repartos discrecionales de poder. Debe fundarse en compromisos programáticos explícitos”.
Aunque el decálogo fue presentado en solitario, el PAN afirmó que comparten las propuestas, pues han analizado los posibles cambios en las leyes electorales.
La senadora del PAN Verónica Rodríguez dijo, a nombre de la bancada, que ya hay propuestas concretas como esas pues la reforma debe garantizar competencia democrática, cancha pareja y que el voto tenga igual peso.
“Lo principal es que queremos que esta reforma electoral contenga todas las voces de la oposición” y alzará la voz si es necesario a nivel internacional, si no se aceptan propuestas de manera plural.
Las propuestas
En términos generales la lista incluye deseos como el establecimiento de reglas permanentes que permitan a todos competir en las mismas condiciones, y que ningún partido tenga injerencia en los órganos electorales.
“Mismas reglas para todos: ningún jugador puede ser árbitro”, según el primer punto.
En el segundo defendió el sistema mixto de representación en las cámaras, es decir que haya legisladores de mayoría y de representación proporcional.
“Todos los votos y solo los votos merecen representación” de modo que la conformación de los órganos legislativos sea sin sobrerrepresentaciones ni distorsiones”.
Como tercer planteamiento que haya árbitro justo, y evitar su captura institucional pues eso podría derivar en conflictos postelectorales y crisis de gobernabilidad.
En quinto lugar demandó evitar la infiltración del crimen en las elecciones pues “la democracia no puede coexistir con la infiltración del crimen organizado en campañas, candidaturas y gobiernos”.
Además como punto seis insistió en que las elecciones deben estar “bien hechas con gente bien preparada” por lo que debe mantenerse el servicio profesional electoral.
“Debilitar la capacidad operativa del sistema electoral, bajo argumentos de austeridad, pone en riesgo la certeza, la legalidad y la paz postelectoral”.
En séptimo sitio ubicó la necesidad de mayorías legítimas para la gobernabilidad democrática y por tanto planteó que haya segunda vuelta electoral en cargos ejecutivos.
Indicó que deben regularse las coaliciones, por lo que el octavo punto es definirles reglas claras y plataforma común, transparencia.
Como penúltimo punto expuso que los programas sociales no deben utilizarse como amenaza electoral pues son derechos.
Y por último la necesidad de “financiamiento democrático” a los partidos, que sea permanente pero más vigilado.