Se trataba de dos ejercicios: uno era la participación de la Armada de México en el evento "Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales", que se realizaría en Camp Shelby, Mississippi, del 18 de enero al 13 de marzo de 2026.
La Armada de México participaría con 60 efectivos de la Unidad de Operaciones Especiales, quienes se trasladarían con equipo táctico y armamento orgánico, sin municiones, y su desplazamiento sería a bordo de una aeronave militar de la Fuerza Aérea Estadounidense C-130 “Hércules”, que despegaría el 18 de enero del Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México.
El segundo era el ingreso a territorio nacional de personal de Navy SEAL’s y del Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de los Estados Unidos para participar en el evento "Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales", que se realizaría del 19 de enero al 15 de abril de 2026 en el Cuartel General de la Unidad de Operaciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México; en el Centro de Capacitación Especializado de Infantería de Marina, en Champotón, Campeche, y en el Mando Naval de Ciudad del Carmen, en el mismo estado.
Periodo extraordinario
Hace dos semanas, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, informó que presentaría una iniciativa a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión para convocar a un periodo extraordinario el 13 de enero con el fin de autorizar el ingreso y salida tropas mexicanas y estadounidenses.
Por ello, el miércoles 7 de enero se iba a discutir la propuesta para llamar al periodo extraordinario; mientras que el 5 de enero se votaría en la Comisión de Marina del Senado.
Sin embargo, la sesión de la Comisión de Marina fue cancelada y hasta el momento los legisladores no han dicho nada al respecto.
La decisión se toma luego de que el Senado, encabezado por Morena, condenó la intervención militar de Estados Unidos realizada en Venezuela, pues consideró que esto constituye una violación del derecho internacional y de los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
La presidente de la Cámara alta, Itzel Castillo Juárez, destacó que México sostiene desde hace años una política exterior basada en los principios constitucionales de la no intervención, el rechazo a las injerencias extranjeras, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.