Informaron que de los 391 trenes que integran la flota, el 70% no recibió mantenimiento general, pese a que muchos superan los dos millones de kilómetros recorridos, muy por encima del límite recomendado.
Además, señalaron que 84 trenes se encuentran fuera de servicio por falta de refacciones y que únicamente 68 unidades operan en buenas condiciones, principalmente en las líneas 1 y 12.
Estas condiciones, advirtieron, derivan en fallas constantes, retrasos y un servicio cada vez más limitado.
El diagnóstico del sindicato también denunció infraestructura obsoleta, con equipos de más de 50 años de antigüedad y vías en malas condiciones debido a la falta de mantenimiento.
En un comunicado dirigido a la ciudadanía, el sindicato advirtió que mantendrá sus acciones hasta que se garantice un servicio seguro y de calidad.
“Seguimos y seguiremos alzando la voz hasta que el servicio cumpla con los estándares de seguridad y calidad que merecen los millones de pasajeros”, señalaron los trabajadores, quienes también pidieron “comprensión y apoyo solidario para poder enfrentar esta difícil situación”.
Asimismo, acusaron omisiones por parte del gobierno capitalino: “Resulta inaceptable que las autoridades continúen postergando soluciones reales y efectivas”. Además, subrayaron que las condiciones actuales “ponen en riesgo su seguridad, su tiempo y su calidad de vida” de los usuarios.
Estas condiciones derivaron en protestas que comenzaron este viernes y que se reactivaron este lunes 13 de abril, luego de que usuarios enfrentaron retrasos, saturación y reducción en la frecuencia de trenes.
Fernando Espino, dirigente del Sindicato Nacional del Sistema Colectivo Metro de CDMX, informó que las afectaciones se registran debido a que los empleados no trabajarán tiempo extraordinario en todas las líneas del Metro.