No afirmo culpa; afirmo que centralizar no equivale a blindar.
Sobre las Fuerzas Armadas, la respuesta honesta es que nadie puede blindar lo que la ley deja fuera. Defensa y Marina han operado con sistemas propios, y normas anteriores en tecnologías de información ya las exceptuaban, junto con el CNI.
Si su ciberseguridad depende de la ATDT, nadie lo ha demostrado; si no depende, el discurso de protección integral está incompleto. Ambas hipótesis exigen explicación pública, con datos, responsables y fechas, no con boletines optimistas ni promesas genéricas.
Independencia técnica: la investigación no pide permiso
¿Deben la SSPC y Hacienda conservar independencia tecnológica?
Sí, sin matices, en todo lo que toque investigación. En inteligencia financiera el método es secreto operativo: cuando un analista diseña una alerta contra el lavado, el algoritmo vale tanto como la información.
Someterlo a revisiones administrativas ajenas multiplica los puntos de fuga. Lo sano es separar funciones: la ATDT fija estándares de interoperabilidad, ciberseguridad y compras; las instituciones de seguridad y justicia conservan diseño, custodia y operación, con auditoría independiente y control judicial.
Ahí cobra relevancia la Ley de Economía Digital.
Corrijo un dato frecuente: no solo la aprobó la Cámara de Diputados el 6 de octubre; el Senado la aprobó después y se alistaba su promulgación.
Sus defensores argumentan que la trazabilidad ayuda contra el lavado y la evasión. Sus críticos señalamos afectaciones a pequeños comercios y zonas sin conectividad, y em general los especialistas en analizar y detectar lavado la han llamado “vergonzante”.
Mi objeción es operativa: más trazabilidad exige más custodia, y la custodia no se improvisa.
Un monopolio con más ramales
Por orden de gravedad, otros frentes.
-Primero, la identidad: Llave MX, plataforma de la ATDT, apunta a integrar CURP y biometría; Infobae recordó que su antecesora capitalina, Llave CDMX, fue comprometida en 2024 con datos de 6.3 millones de usuarios.
-Segundo, las telecomunicaciones: la agencia regula, opera y puede ser requerida para colaborar en bloqueos de plataformas; Peña Merino ha negado espionaje y recordado la exigencia de mandamiento escrito. Un órgano que reúne esos papeles necesita contrapesos explícitos.
-Tercero, las compras: quien aprueba el dictamen técnico decide qué proveedores sobreviven.
-Cuarto, los municipios, que ya son autoridades locales en esa ley y no tienen ingenieros, sino buena fe.
-Quinto, la salud y la recaudación: IMSS y SAT aparecen entre las instituciones afectadas por Chronus, y la ley de pagos digitales multiplicaría los datos transaccionales bajo custodia estatal.
-Sexto, el talento: los especialistas en seguridad informática escasean, y concentrarlos en una instancia generalista empobrece a quienes más los necesitan. Esto último es inferencia mía, no hallazgo documentado.
Qué hacer antes de que sea tarde
Propongo cinco medidas:
1. Un régimen legal de excepción técnica para seguridad, justicia e inteligencia financiera.
2. Plazos perentorios, con afirmativa ficta, para cualquier dictamen.
3. Publicación de criterios y auditoría externa.
4. Un comité interinstitucional con SSPC, Hacienda, Defensa, Marina, CNI y FGR, donde ninguna parte tenga veto absoluto.
5. Y un informe técnico público sobre Chronus, porque sin diagnóstico no hay corrección.
La transformación digital es indispensable.
Pero un Estado que entrega la llave de todas las puertas a una sola ventanilla no se moderniza: se vuelve vulnerable con mejor interfaz.
*Alberto Guerrero Baena es consultor y estratega en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal.
Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad en diferentes espacios de la Radio y Televisión en CDMX y Michoacán.
Correo electrónico: albertobaenamx@gmail.com
Nota editorial: Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.