Lo más sólido del discurso de García Harfuch —y hay que decirlo sin regatearlo— fue lo que menos aplausos generó: el crecimiento del Centro Nacional de Inteligencia, sus centros de fusión, su capacidad de geolocalización judicializada.
Ahí hay una transformación institucional genuina, coherente con la línea que el secretario ha sostenido desde que llegó a la SSPC: pasar de la reacción al análisis.
Es, probablemente, lo único del discurso que resistiría una auditoría técnica seria.
Pero un aparato de inteligencia robusto no es garantía de control territorial, y Sinaloa es la prueba viviente de esa distancia: la guerra entre "Los Chapitos" y "Los Mayos" no se libra con drones estatales interceptados por el crimen organizado —como ocurrió contra policías en el libramiento Mazatlán-Culiacán— porque falte inteligencia, sino porque la inteligencia no se traduce, todavía, en monopolio efectivo de la fuerza.
La soberanía como coartada retórica
El otro eje del discurso —"cooperación sin subordinación"— es elegante en el papel y frágil en los hechos.
México necesita mostrarle a Washington que no depende de la DEA para operar dentro de su propio territorio, en un momento en que Trump ha vuelto a insinuar acciones unilaterales contra los cárteles.
Es una postura legítima y hasta necesaria.
Pero la soberanía discursiva no sustituye a la soberanía territorial, y esta última se mide en Culiacán, en Zacatecas, en el corredor industrial de Guanajuato, no en un podio en Buenos Aires.
Cuando el Estado no controla la violencia en sus focos rojos, hablar de cooperación "en nuestros términos" suena menos a estrategia y más a gestión de expectativas ante un auditorio extranjero.
El costo de vender antes de tiempo
Ningún país gana nada exhibiendo una foto retocada ante cien delegaciones internacionales si la realidad territorial la desmiente en cuestión de horas.
García Harfuch tiene, probablemente, el mejor aparato de inteligencia con el que ha contado la SSPC en años recientes.
Pero un aparato de inteligencia excelente no necesita maquillaje estadístico para justificarse.
Necesita que el relato oficial deje de competir con los hechos —y empiece, por fin, a parecerse a ellos.
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*Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5:25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com y síguelo en redes sociales como @guerrerobaenamx
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