Washington le revocó la visa a Andy López y Palacio Nacional reaccionó con la urgencia de quien teme que el escándalo termine alcanzando a López Obrador. Sheinbaum no pidió información ni revisó los señalamientos. Lo absolvió, acusó a Estados Unidos de injerencismo y convirtió una decisión migratoria sobre un particular en una causa nacional. El gobierno se volvió el despacho de abogados de la familia López Beltrán. La presidenta no defendió a México, sino el apellido del hombre que la llevó al poder. La patria no cabe en una visa ni la soberanía depende de si el hijo de un expresidente puede cruzar la frontera.
Los pasos de Andy
Ningún país está obligado a concederle una visa a un extranjero. Estados Unidos puede revocarla por violar sus leyes, cometer fraude, participar en narcotráfico o lavado, vincularse con organizaciones consideradas terroristas o representar un riesgo para la seguridad nacional. El secretario de Estado o un funcionario consular pueden retirarla en cualquier momento y los expedientes son confidenciales. No sabemos la causal aplicada, pero Andy podría publicar la notificación que le llegó. Prefirió victimizarse y fabricar una conspiración.
Sheinbaum asegura que nada vincula a Andy con alguna investigación formal. Miente por omisión. Su nombre aparece en la carpeta de la FGR sobre el huachicol fiscal operado en las aduanas controladas por la Marina. Un testigo colaborador relató que, tras el aseguramiento del buque Challenge Procyon, Miguel Ángel Solano Ruiz, referido como el Capitán Sol, dijo que hablaría con el entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, para explicarle que era “un tema de Andy” y controlar la situación. No es una sentencia, pero muestra que dentro de una trama criminal el nombre del hijo del presidente era utilizado para frenar a la autoridad.
Lee más
Investigaciones periodísticas han documentado "El Clan", una red de cargos públicos, influencias y contratos. Por lo menos doce amigos de Andy y Gonzalo López Beltrán ocuparon puestos clave durante el sexenio pasado en la Ayudantía presidencial, el SAT, Hacienda, Aduanas, la Secretaría del Trabajo, el Infonavit y el sistema de salud. Paralelamente, cercanos al junior, convertidos de la noche a la mañana en empresarios, recibieron contratos millonarios para construir el Malecón de Villahermosa, el Parque Ecológico Lago de Texcoco, el Archivo General Agrario y muchas obras más, todas en gobiernos de Morena.
Amílcar Olán, amigo íntimo de los hijos del expresidente, pasó de vender azulejos a recibir cientos de millones de pesos por medicamentos a sobreprecio a través de la empresa Romedic, negociar balasto de baja calidad para el Tren Maya y el Interoceánico, y participar en enormes negocios ligados a Pemex y Dos Bocas. Portacelis Gas and Oil, constituida por sus socios y colaboradores, movió desde Texas más de 15 millones de litros de combustible en cinco meses. Su proveedor fue Ikon Midstream, petrolera cuyas oficinas en Houston fueron cateadas recientemente en una investigación por contrabando y vínculos criminales. La conexión no cierra un caso, lo abre.
Andy tampoco es una anomalía en Morena. Son decenas los políticos del partido que han reconocido que sus visas fueron canceladas. Ahí están también Rubén Rocha Moya y Los Chapitos; Adán Augusto López y La Barredora; Marina del Pilar y sus conversaciones filtradas con el FBI; Alfonso Romo y Vector Casa de Bolsa; la trama de huachicol fiscal en la Marina, y muchísimos casos más. Son demasiados dirigentes y operadores del obradorismo involucrados en investigaciones, acusaciones y expedientes relacionados con organizaciones criminales como para seguir alegando coincidencias.
Lee más
Mientras su clan hacía negocios con el gobierno de su padre, Andy predicaba la pobreza franciscana al tiempo que mantenía un tren de vida marcado por el lujo y la ostentación. Nunca explicó cómo podía sostenerlo con sus ingresos conocidos. Tras cargar, en su carácter de secretario de organización, con los vergonzosos resultados de Morena en Durango y Veracruz, busca una diputación federal para 2027. Morena no ve un escándalo que investigar, sino un candidato que proteger. No ve responsabilidades, ve fuero y una oportunidad para blindarlo.
Andy no construyó su influencia por méritos, sino por ser hijo de López Obrador. Sus amigos llegaron al gobierno del padre, sus socios prosperaron durante el gobierno del padre y su nombre abrió puertas y detuvo revisiones. Por eso la acusación política llega hasta el expresidente. Si ignoraba lo ocurrido alrededor de sus hijos, fue grotescamente incompetente. Si lo sabía y lo permitió, fue cómplice político de la red.
Sheinbaum envuelve el rastro de contratos millonarios, huachicol, lujos y nexos criminales en la bandera nacional y Morena pretende abrirle San Lázaro y darle inmunidad constitucional. Eso no es soberanía, es encubrimiento de Estado. Los últimos pasos de Andy no deben llevarlo a una curul, sino frente a la Fiscalía y, si las pruebas lo confirman, frente a un juez.
Todos los caminos conducen a Andy. Y los de Andy conducen a López Obrador.
_____
Nota del editorial: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.